Una escuela de artes marciales en el distrito de Herford, Alemania, ha experimentado un aumento en la demanda gracias a sus cursos para niños a partir de los 3 años de edad. La oferta combina la práctica de artes marciales con actividades de fitness.
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A pesar de la adopción del euro, la antigua moneda alemana, el marco (D-Mark), sigue presente en la economía, aunque de forma residual. Recientemente, se han reportado casos curiosos, como un puesto de comida en Gütersloh donde aún se aceptan marcos como forma de pago, según informa Neue Westfälische.
Este fenómeno se produce en un contexto donde, sorprendentemente, todavía circulan más de doce mil millones de marcos alemanes, tal y como señala Tagesschau.de. El Banco Central Alemán (Bundesbank) continúa ofreciendo el servicio de cambio de marcos a euros de forma gratuita, una política que se mantiene por razones históricas y para facilitar la transición a la nueva moneda.
En Renania del Norte-Westfalia (NRW), se ha registrado un volumen récord de canjes de marcos en el Bundesbank, según WA.de. En total, se han cambiado más de siete millones de marcos, lo que demuestra un interés continuo por deshacerse de la antigua moneda, informa SR.de. El hecho de que el cambio sea gratuito incentiva a los ciudadanos a realizar estas operaciones, a pesar del tiempo transcurrido desde la introducción del euro.
La persistencia de los marcos en circulación, aunque en cantidades cada vez menores, es un recordatorio de la historia monetaria de Alemania y de la importancia de facilitar la transición a una nueva moneda para todos los ciudadanos.
Un destino turístico en el distrito de Gütersloh, Alemania, ha anunciado su cierre definitivo en los próximos tres meses, según informa Neue Westfälische. La noticia supone el fin de las operaciones para este lugar de esparcimiento, aunque no se especifican detalles adicionales sobre las razones detrás de la decisión o el tipo de establecimiento afectado.
Un proyecto de nueva construcción de alto costo en Gütersloh enfrenta serias dificultades financieras, según un análisis reciente. La solicitud de subvención aprobada parece destinada al fracaso, ya que, según nuestro autor, “el dinero no está disponible, estamos viviendo a crédito”.
Esta situación, se señala, es sintomática de una política que evita reconocer la escasez de recursos disponibles.
