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Liga de Campeones
UEFA suspende a jugador del Benfica por acusación de racismo a Vinícius Jr.
El Real Madrid se impuso en las decisiones previas al partido de vuelta de los playoffs de la Champions League ante el Benfica, a pesar de que el encuentro en el campo aún no se ha disputado. La UEFA ha anunciado este lunes la suspensión provisional del delantero del Benfica, Gianluca Prestianni, acusado por Vinícius Jr. De proferirle un insulto racista durante el primer partido, el pasado martes.
El incidente, que no fue captado por las cámaras de televisión, se produjo cuando Prestianni se acercó a Vinícius y le dijo algo mientras cubría su boca con la camiseta. La reacción de Vinícius, quien previamente había celebrado un gol frente a la afición portuguesa, fue dirigirse al árbitro, lo que provocó una breve suspensión del partido.
Prestianni ha negado en redes sociales haber proferido insultos racistas, afirmando que Vinícius lo malinterpretó y que él mismo recibió amenazas por parte de jugadores del Real Madrid, sin especificar nombres.
Según un comunicado de la UEFA, la suspensión provisional de Prestianni se basa en la violación prima facie del Artículo 14 del Reglamento Disciplinario de la UEFA, relacionado con un comportamiento discriminatorio. La UEFA aclara que esta decisión no prejuzga las decisiones futuras que puedan tomar sus órganos disciplinarios tras la conclusión de la investigación.
El Benfica ha lamentado la suspensión de Prestianni y ha anunciado que apelará la decisión ante la UEFA, aunque considera poco probable que la apelación tenga efecto práctico de cara al partido de vuelta.
Prestianni podría enfrentarse a una suspensión de hasta 10 partidos si la UEFA considera probado que utilizó insultos racistas o discriminatorios hacia Vinícius.
Por otro lado, la UEFA no sancionará al mediocampista uruguayo Federico Valverde por un intento de agresión contra Samuel Dahl, captado por las cámaras de televisión. Ni el árbitro ni el VAR sancionaron la acción, y la UEFA ha desestimado el reclamo del Benfica.
La decisión sobre Valverde sorprendió, ya que, aunque no logró golpear a su rival, se trató de un claro intento de agresión que, según el reglamento, debe ser castigado con tarjeta roja.
Ona Batlle comenzó su trayectoria en el Barcelona, pero tras no conseguir un lugar consolidado en el primer equipo, se marchó al Madrid CFF en 2017. Un año después, dio el salto al Levante y, en 2020, firmó con el Manchester United. Sin embargo, la posibilidad de regresar al club azulgrana, tras tres temporadas en la Women’s Super League, fue una oportunidad que no pudo rechazar.
En 2023, Batlle declaró: “Me fui con la mentalidad de que algún día podría volver. Para mí, el Barça siempre ha estado en mi corazón y no es fácil decir que no”.
Desde su regreso, la lateral ha sido una pieza clave, contribuyendo a la consecución de dos títulos de la Liga F, una Champions League y dos Copas de la Reina. No obstante, todo apunta a que esta podría ser su última temporada en el club.
El Arsenal se interesa por Ona Batlle
Arsenal hace su movimiento
Según informa The Athletic, el Arsenal está interesado en el fichaje de Ona Batlle, aunque aún no se ha llegado a un acuerdo. Las negociaciones continúan con la jugadora española, quien puede desenvolverse en ambas bandas de la defensa. Batlle ha disputado 19 partidos en todas las competiciones esta temporada, pero su futuro en el club azulgrana es incierto.
Esta situación se complica por las limitaciones financieras del Barcelona, que también podría perder a su jugadora estrella, Alexia Putellas, al no contar con los recursos necesarios para renovar ambos contratos.
Desde la perspectiva del Arsenal, la posible incorporación de Batlle tiene sentido ante la próxima finalización del contrato de Katie McCabe este verano. Además, la jugadora española encaja mejor en el perfil de lateral invertida que en el de una lateral izquierda pura.
El Arsenal apuesta por el futuro
Tras llevar al Arsenal a la victoria en la Liga de Campeones, Renée Slegers ha consolidado su proyecto al firmar un contrato hasta 2029 a principios de enero. La entrenadora neerlandesa, de 36 años, asumió el cargo de forma interina en octubre de 2024 antes de ser confirmada de manera permanente en 2025. Este tipo de movimientos podrían ser clave para atraer a futbolistas de primer nivel como Ona Batlle.
Slegers comentó: “Desde jugar en la academia y estar en la grada viendo al Arsenal ganar la Liga de Campeones en 2007, hasta vivirlo el verano pasado junto a nuestras jugadoras, el cuerpo técnico y la afición, me siento inmensamente orgullosa de haber recorrido este camino con el Arsenal, un club que significa tanto para mí y para tantas personas. Estoy encantada de haber firmado un nuevo contrato, porque creo que tenemos mucho por conseguir esta temporada y en los años que vienen. Quiero agradecer a nuestra afición por el apoyo increíble, ya sea en el Emirates Stadium, Meadow Park o como visitantes. Lo escuchamos, lo vemos y lo sentimos cada día”.
Próximos desafíos para el Arsenal
¿Qué sigue para el Arsenal?
Antes de concretarse un posible fichaje de Ona Batlle, el Arsenal se centra en la final inaugural de la FIFA Women’s Champions Cup, donde se enfrentará al Corinthians este domingo. Las ‘Gunners’ ya han asegurado al menos 850.000 euros por alcanzar esta fase decisiva, aunque Renée Slegers ha dejado claro que su prioridad no es el premio económico de casi 2 millones de euros, sino levantar el trofeo.
“Queremos ganar un título”, afirmó Slegers. “Para eso juegan las futbolistas, y eso es lo que tendremos en la cabeza el domingo. Estamos muy cerca, a un solo partido de conquistar un trofeo. Lo importante es que hay inversiones en muchos ámbitos del fútbol femenino que nos permiten ampliar posibilidades: desarrollo de jugadoras jóvenes, árbitras, entrenadoras, todo. Evidentemente, el dinero juega un papel importante, y es positivo que cada vez haya más recursos en el deporte”.
El FC Barcelona ha alcanzado una situación en la que su clasificación para el Top 8 de la Liga de Campeones depende exclusivamente de su propio rendimiento.
Este cambio de escenario implica que el equipo catalán controla su destino en la competición y no necesita depender de resultados ajenos para asegurar su lugar entre los mejores ocho equipos europeos.
