Bertrand Bazin, un emprendedor de 33 años con una formación en escuelas de comercio, ha logrado un notable cambio en su carrera profesional, pasando de la vida parisina a convertirse en una figura clave en la restauración del sur de la Côte-d’Or. Su empresa, Épicerie paysanne, identificable por sus camionetas con el logotipo de una zanahoria, se ha integrado rápidamente en el paisaje local.
La empresa, con sede en Beaune, ha experimentado una evolución significativa desde su lanzamiento inicial en plena pandemia de Covid-19 en 2020. Comenzó con algunos puestos de venta directa al público en el restaurante La Table du square. En los últimos meses, la compañía de distribución de productos frescos ha alquilado un local de 250 metros cuadrados, construido en abril, lo que representa un nuevo paso en su crecimiento.
Según su fundador, Bertrand Bazin, la empresa ha registrado un aumento en su facturación del 30% anual. “Nos pagamos el salario mínimo y reinvertimos todo en el desarrollo de la empresa”, comentó Bazin, mostrando signos de cansancio.
