Aunque los estudios muestran un vínculo claro entre la deficiencia de vitamina D y un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, la suplementación con este nutriente no siempre reduce dicho riesgo de manera efectiva. Según investigaciones recientes, solo ciertos individuos se benefician de la administración adicional de vitamina D, y esto depende de factores genéticos específicos relacionados con el receptor de la vitamina D.
Un estudio publicado en JAMA Network Open en 2026 analizó el efecto de la suplementación con vitamina D en adultos con prediabetes y encontró que su impacto en la reducción del riesgo de diabetes tipo 2 varía según las variantes genéticas del receptor de vitamina D presentes en cada persona. Otro trabajo del mismo año, también en JAMA Network Open, reforzó esta idea al concluir que el receptor de vitamina D actúa como un determinante clave en la asociación entre los niveles de vitamina D y el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
Estos hallazgos explican por qué, aunque las estadísticas poblacionales muestran una correlación entre bajos niveles de vitamina D y mayor incidencia de diabetes tipo 2, los ensayos clínicos con suplementación han arrojado resultados inconsistentes: el beneficio no es universal, sino que depende del perfil genético individual.
