En los primeros 11 meses de 2025, las exportaciones de China crecieron un 5,4%, mientras que las importaciones solo aumentaron un 0,6%. Este resultado ha generado un superávit comercial récord de 1.076 mil millones de dólares, lo que representa un incremento del 21,6%, a pesar de la marcada caída del intercambio comercial con Estados Unidos.
En los primeros 11 meses de 2025, el export total de China creció un 5,4% en comparación con el mismo período del año anterior, mientras que las importaciones aumentaron un 0,6%, lo que elevó el superávit comercial a la cifra de 1.076 mil millones de dólares, con un aumento del 21,6%, a pesar de la brusca caída del intercambio con Estados Unidos.
El deshielo entre Estados Unidos y China
Los fabricantes chinos han expresado su alivio tras el acuerdo alcanzado a finales de octubre en Corea del Sur, en el marco del foro APEC, entre los presidentes chino, Xi Jinping, y estadounidense, Donald Trump. Ambos mandatarios acordaron reducir los aranceles sobre sus respectivos productos, así como los controles sobre las exportaciones de minerales esenciales y tecnologías avanzadas. Pekín, por su parte, se comprometió a aumentar la compra de soja estadounidense y a colaborar con Washington para reprimir el flujo de fentanilo.
Los aranceles estadounidenses
Tras el acuerdo, los aranceles estadounidenses sobre los productos chinos se mantienen en torno al 47,5%, según datos del Peterson Institute for International Economics. Los aranceles de Pekín sobre las importaciones procedentes de Estados Unidos se sitúan alrededor del 32%. Los últimos datos del sector manufacturero chino muestran una actividad que se ha contraído durante ocho meses consecutivos, con una continua disminución de los nuevos pedidos.
La moneda
El fortalecimiento del yuan en las últimas semanas no parece haber frenado el flujo de exportaciones: el yuan offshore se ha apreciado casi un 5% desde abril, alcanzando actualmente la cotización de 7,0669. Sin embargo, las exportaciones de China a Estados Unidos continúan disminuyendo, a pesar de la tregua comercial: los envíos acusaron una contracción anual del 28,6% en noviembre, alcanzando los 33,8 mil millones de dólares. Según datos de las Aduanas chinas, en noviembre de 2024 Pekín había exportado a Estados Unidos por 47,3 mil millones de dólares.
La diversificación de mercados
La segunda economía más grande del mundo ha intensificado sus esfuerzos para diversificar sus mercados de exportación, buscando vínculos comerciales más estrechos con el Sudeste Asiático y la Unión Europea, y aprovechando la presencia global de las empresas chinas para establecer nuevos centros de producción con acceso a tarifas bajas. La tarifa media estadounidense sobre los productos chinos supera ampliamente el umbral del 40%, lo que, según los economistas, erosiona los márgenes de beneficio de los exportadores chinos.
Macron también ataca a Pekín
La atención se centra en Washington y Moscú, pero París también ha abierto un nuevo frente oriental. Tras su regreso al país y comprometido con la diplomacia para Kiev, Emmanuel Macron ha elevado el tono, revelando que amenazó a Pekín con la introducción de aranceles si no interviene para reducir el enorme superávit comercial con la Unión Europea. “Les dije que, sin un cambio de rumbo, nosotros, los europeos, nos veríamos obligados a tomar medidas contundentes en los próximos meses”, confió a los micrófonos de Les Echos. Medidas que podrían replicar la línea dura adoptada por Donald Trump, con aranceles fijados inicialmente en un 57% y, tras el acuerdo de octubre, reducidos al 47%.
Pero Alemania frena
La perspectiva, según admitió el propio inquilino del Elíseo, difícilmente obtendrá el pleno apoyo de Alemania, que está fuertemente expuesta al mercado chino. Sin embargo, desde Berlín, con el ministro de Asuntos Exteriores Johann Wadephul listo para viajar a Pekín, llegó un apoyo indirecto. Con el llamamiento al dragón a “presionar a Rusia para que inicie negociaciones serias que respeten la soberanía de Ucrania”. Y con la indicación del titular de la diplomacia alemana de querer poner sobre la mesa los temas más delicados de las relaciones económicas bilaterales: semiconductores, minerales críticos, acero y, sobre todo, automóviles eléctricos.
Crece el déficit de la UE frente a Pekín
El déficit entre la UE y China superó los 300 mil millones de euros en 2024, un umbral que preocupa a París, pero que no puede abordarse de forma unilateral, ya que la política comercial está en manos de Bruselas. “China quiere golpear en el corazón el modelo europeo de industria e innovación, construido durante décadas sobre la mecánica y la automoción”, añadió Macron, destacando que, para empeorar aún más la situación, el proteccionismo estadounidense está empujando a Pekín a “desviar masivamente hacia Europa” productos -el acero, principalmente- inicialmente destinados al mercado estadounidense.
