El jefe de Ryanair ha instado a prohibir el consumo de bebidas alcohólicas en las primeras horas de la mañana antes de los vuelos, una medida que busca reducir la incidencia de pasajeros disruptivos en las aeronaves.
La propuesta surge como respuesta a una serie de incidentes relacionados con pasajeros que llegan al avión en estado de embriaguez. De acuerdo con testimonios recogidos por The Journal, se han reportado casos de viajeros «borrachos» que incluso combinaron el consumo de alcohol en el aeropuerto con «pasteles espaciales» (space cake). En una línea similar, The Irish Times destacó la experiencia de un lector que fue vomitado por un pasajero ebrio en el aeropuerto de Dublín.
A pesar de los argumentos operativos y de seguridad, la iniciativa ha generado rechazo entre un sector de los usuarios. Según reporta The Guardian, algunos viajeros consideran que beber alcohol al amanecer es un «ritual de vacaciones» y han criticado la postura del directivo de la aerolínea.
Como alternativa para mitigar este problema sin eliminar la costumbre de los pasajeros, en The Irish Independent se ha sugerido que la cerveza sin alcohol podría ser la solución para que las compañías aéreas logren controlar mejor el comportamiento de los pasajeros en los aeropuertos.
