El comercio de fauna silvestre impulsa la transmisión de enfermedades de animales a humanos
El comercio global de fauna silvestre, tanto legal como ilegal, está impulsando la transmisión de enfermedades de animales a humanos, según una nueva investigación publicada esta semana en la revista Science.
El estudio, realizado por un equipo de la Universidad de Friburgo en Suiza, reveló que de las 2,079 especies de mamíferos comercializadas en todo el mundo, el 41 por ciento comparte al menos un patógeno con los seres humanos. En contraste, solo el 6.4 por ciento de las especies de mamíferos que no son comercializadas comparten patógenos zoonóticos.
La investigación indica que los mamíferos comercializados tienen aproximadamente 1.5 veces más probabilidades de ser portadores de enfermedades zoonóticas. Este riesgo es aún mayor en el caso de animales comercializados ilegalmente o vendidos vivos, lo cual es frecuente en el mercado de mascotas exóticas.
La profesora Meredith Gore, del Departamento de Ciencias Geográficas de la Universidad de Maryland y coautora del estudio junto a colegas de la Universidad de Lausana en Suiza, señaló que la demanda de mascotas exóticas, a menudo impulsada por las redes sociales, ha ampliado el rango de especies en circulación, como nutrias o petauros del azúcar. Gore explicó que el comercio ilegal permite que patógenos crucen barreras que anteriormente impedían el movimiento de enfermedades, conectando zonas urbanas y rurales.
El informe destaca que brotes de alto perfil, como el VIH, la epidemia de Ébola en África Occidental de 2014, el brote de mpox en América del Norte en 2003 y la pandemia de COVID-19, han sido vinculados al comercio de fauna silvestre. Específicamente, un brote importante de viruela del mono fuera de África se relacionó con el comercio de ratas gigantes gambianas y ardillas de cuerda como mascotas.
La transmisión puede ocurrir en todas las etapas del comercio, incluyendo la recolección, cría, transporte, almacenamiento, venta minorista, consumo y compañía. Como ejemplo, el reporte menciona que se estima que una persona que compra tres ardillas de Finlayson en un mercado de fauna silvestre en Laos tiene un 83 por ciento de probabilidades de adquirir al menos un animal infectado con leptospirosis.
