Un nuevo estudio sugiere que una alteración silenciosa en el cerebro relacionada con la vitamina D podría comenzar décadas antes de que aparezcan los síntomas del Alzheimer. Según la investigación, niveles insuficientes de esta vitamina podrían estar vinculados a cambios tempranos en el cerebro que aumentan el riesgo de desarrollar la enfermedad neurodegenerativa. Los hallazgos resaltan la importancia de mantener niveles adecuados de vitamina D a lo largo de la vida como parte de una estrategia preventiva contra el deterioro cognitivo. Aunque se necesita más investigación para confirmar la relación causal, los expertos destacan que la vitamina D juega un papel clave en la salud cerebral y su déficit podría ser un factor modificable en el riesgo de Alzheimer.
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