Una compañía neurotecnológica con sede en Moscú ha anunciado el desarrollo de “bio-drones” mediante la implantación de chips informáticos en el cerebro de palomas.
Según la empresa, esta tecnología permitiría controlar a las aves, aunque no se han proporcionado detalles adicionales sobre las capacidades o el propósito específico de estos “bio-drones”.
El proyecto representa un avance en la intersección entre la neurociencia y la robótica, y plantea interrogantes sobre las implicaciones éticas y prácticas del control biológico de animales.
