El mercado de los vehículos de colección continúa consolidando su valor financiero, destacando recientemente el traslado hacia Auckland de un Nissan Skyline GT-R calificado como «extremadamente raro».
De acuerdo con la información publicada por NZ Herald, este ejemplar posee una valoración estimada de 1 millón de dólares, lo que refleja la alta apreciación económica de los modelos deportivos japoneses de edición limitada.
Este fenómeno de valorización se enmarca en un interés sostenido por la ingeniería de alto rendimiento, un aspecto resaltado por Gear Patrol, que analiza los ejemplos más destacados de los autos deportivos más emblemáticos producidos por Nissan y Honda.









