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Ophthalmology
Científicos han alertado sobre el nodavirus de mortalidad encubierta (CMNV), un virus de ARN que originalmente afectaba a especies marinas como peces y camarones, y que ahora ha sido vinculado con casos de ceguera en seres humanos.
¿Qué es el virus CMNV?
El CMNV es un patógeno que provocaba muertes «silenciosas» en granjas acuícolas. Sin embargo, investigaciones publicadas en la revista científica Nature Microbiology han confirmado que este virus logró saltar a los humanos a través de un fenómeno conocido como zoonosis, siendo este el primer caso documentado de un virus marino que realiza este salto.
Impacto en la salud ocular
A diferencia de otros virus que provocan enfermedades generalizadas, el CMNV ataca directamente los ojos. Se ha relacionado con una enfermedad ocular llamada hipertensión ocular persistente con uveítis viral anterior (POH-VAU), la cual puede causar inflamación, daño en la retina y la pérdida de la visión.

Vías de contagio y evidencia científica
Los estudios epidemiológicos han identificado dos vías principales de exposición al virus:
- El consumo de pescado o mariscos sin cocinar.
- La manipulación de mariscos crudos sin la protección adecuada.
En al menos el 71% de los casos analizados, los pacientes habían tenido contacto directo con productos del mar bajo estas condiciones. Asimismo, los científicos lograron detectar el virus en tejidos oculares humanos, encontrando una coincidencia genética de casi el 99% respecto al virus presente en los animales marinos.
Trachoma: Estudio no confirma beneficio de antiinflamatorio tras cirugía
Trachoma: Un estudio no confirma los beneficios de un tratamiento antiinflamatorio postoperatorio
El tracoma es la principal causa infecciosa de ceguera a nivel mundial, afectando desproporcionadamente a personas de bajos ingresos y a mujeres. Particularmente prevalente en África, con Etiopía como el país más afectado, esta enfermedad causa cicatrices en la superficie ocular, incluyendo el interior de los párpados. Esto provoca que las pestañas crezcan hacia adentro, rascando la córnea y pudiendo llevar a la ceguera debido a daños corneales e infecciones secundarias. Más allá de la pérdida de visión, el tracoma causa una constante molestia debido a la irritación de las pestañas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido un plan para eliminar la ceguera causada por el tracoma, incluyendo la cirugía para corregir el triquiasis tracomatoso (TT), una condición en la que las pestañas crecen hacia adentro. Dado que las cirugías de TT no siempre son exitosas, mejorar los resultados quirúrgicos es crucial. El ensayo FLAME (Evaluation of fluorometholone as adjunctive medical therapy for trachomatous trichiasis surgery) forma parte de una iniciativa para mejorar la calidad de la cirugía y prevenir la ceguera, mejorando así la calidad de vida de los afectados.
Un reciente estudio, publicado en The Lancet Global Health y liderado por el Dr. John Kempen de Mass Eye and Ear y Harvard Medical School, evaluó si el uso de fluorometolona, un tratamiento antiinflamatorio tópico, antes y después de la cirugía de TT podría reducir el riesgo de recurrencia. El ensayo FLAME, realizado a gran escala en Etiopía, no pudo confirmar los resultados prometedores de un estudio preliminar que sugería una reducción de un tercio en el riesgo de TT postoperatorio con el uso de fluorometolona.
Con una muestra de más de 2.400 participantes, los investigadores concluyeron que la fluorometolona no ofrece beneficios significativos en comparación con un placebo. Sin embargo, el estudio confirmó que el uso de fluorometolona dos veces al día durante cuatro semanas es generalmente seguro, lo cual es un hallazgo relevante para su uso en otras enfermedades.
Los resultados sugieren que la terapia antiinflamatoria como complemento a la cirugía de TT probablemente no mejorará los resultados. No obstante, los investigadores planean realizar análisis secundarios del conjunto de datos recopilado.
Los próximos pasos se centrarán en mejorar las técnicas quirúrgicas. Un análisis reciente del ensayo FLAME reveló que una de las dos técnicas quirúrgicas recomendadas por la OMS reduce la recurrencia del TT postoperatorio en un 70%. Además, se ha demostrado que la capacitación continua y el apoyo a los cirujanos disminuyen sustancialmente el riesgo de TT postoperatorio. En general, la garantía de calidad en la cirugía de TT, junto con medidas preventivas como el uso de antibióticos, el lavado facial y la mejora de las condiciones ambientales, son fundamentales para lograr resultados favorables.
Referencia: Kempen, J. H., et al. (2026) Evaluation of fluorometholone as adjunctive medical therapy for trachomatous trichiasis surgery (FLAME): a parallel, double-blind, randomised controlled field trial in the Jimma Zone, Ethiopia. Lancet Global Health. DOI: 10.1016/S2214-109X(25)00493-0. https://www.thelancet.com/journals/langlo/article/PIIS2214-109X(25)00493-0/fulltext
