Un medicamento comúnmente utilizado para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y para la pérdida de peso podría tener un efecto inesperado: la reparación de lesiones producidas por la artrosis. Un estudio reciente sugiere que la sustancia activa semaglutida podría proteger e incluso regenerar los tejidos afectados por esta enfermedad, la forma más extendida de artritis a nivel mundial.
La investigación, realizada por un equipo de especialistas de China y Estados Unidos y publicada en la revista científica Cell Metabolism, indica que el medicamento podría influir directamente en el metabolismo de las células del cartílago, no solo reducir la presión sobre las articulaciones a través de la pérdida de peso.
Un efecto que va más allá de la pérdida de peso
La semaglutida es la sustancia activa de los medicamentos Ozempic y Wegovy. Estos imitan la acción de una hormona natural llamada GLP-1 (péptido similar al glucagón-1), que estimula la liberación de insulina y ayuda a controlar la glucemia. Al mismo tiempo, la hormona transmite al cerebro la sensación de saciedad, lo que conduce a una reducción del apetito.
Hasta ahora, se consideraba que los beneficios para las articulaciones de estos medicamentos aparecían principalmente de forma indirecta, a través de la pérdida de peso. Un peso corporal más bajo significa menos presión sobre las articulaciones, especialmente sobre las rodillas y las caderas.
La nueva investigación sugiere, sin embargo, que la semaglutida podría tener un efecto más profundo, actuando directamente sobre las células que producen y mantienen el cartílago sano.
“Este estudio destaca el potencial de la semaglutida como tratamiento para la artrosis metabólica y muestra que existe un mecanismo de reparación independiente de la pérdida de peso”, señalan los autores en el trabajo publicado, según Science Alert.
Resultados prometedores tanto en ratones como en humanos
En los experimentos realizados en ratones, los investigadores observaron que la semaglutida modifica el modo en que funcionan las células del cartílago, llamadas condrocitos. Prácticamente, el medicamento “reprograma” su metabolismo, permitiéndoles producir más energía y sobrevivir mejor en las condiciones generadas por la artrosis.
Para ver si los efectos observados en animales se pueden encontrar también en humanos, los investigadores realizaron un pequeño estudio clínico. Se incluyeron 20 participantes, con edades entre 50 y 75 años, que sufrían tanto de obesidad como de artrosis. Estos fueron divididos aleatoriamente en dos grupos.
Un grupo recibió tratamiento con hialuronato de sodio – una forma de ácido hialurónico utilizada para la lubricación de las articulaciones. El otro grupo recibió la misma terapia, pero en combinación con semaglutida.
Después de 24 semanas, los pacientes que recibieron semaglutida reportaron puntuaciones más bajas del dolor y mejoras significativas de la función de la rodilla. Además, las investigaciones por RMN mostraron un cartílago más grueso y signos de regeneración en las zonas de la articulación que soportan el peso del cuerpo.
Este descubrimiento se suma a un número creciente de estudios que sugieren que los medicamentos basados en GLP-1 podrían tener beneficios médicos más allá del control del peso y de la glucemia.
Sin embargo, los investigadores advierten que los resultados deben interpretarse con precaución. Los estudios en animales no siempre se traducen en beneficios a largo plazo para las personas, y la semaglutida tiene a su vez efectos secundarios y limitaciones.
La artrosis es la forma más frecuente de artritis y afecta a aproximadamente 600 millones de personas a nivel global. Los especialistas estiman que para 2050 el número de personas afectadas podría llegar a mil millones.
La enfermedad se vuelve cada vez más frecuente también entre la población activa y relativamente joven, lo que puede significar décadas de dolor y limitaciones funcionales.
En la actualidad, la mayoría de los tratamientos disponibles son principalmente paliativos: reducen el dolor y la inflamación, pero no logran detener o invertir la degradación del cartílago.
