Un 52% de las mujeres mayores de 50 años presenta signos de aterosclerosis, una condición caracterizada por la acumulación de placa en las arterias que aumenta el riesgo de eventos cardiovasculares, según un estudio realizado por el Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires. El relevamiento destaca que gran parte de esta población no recibe un diagnóstico temprano ni el tratamiento preventivo adecuado.
¿Por qué la aterosclerosis afecta a las mujeres tras la menopausia?
La pérdida de la protección hormonal que brinda el estrógeno durante la etapa reproductiva es un factor determinante. De acuerdo con el equipo del Hospital de Clínicas, al llegar a la posmenopausia, las mujeres experimentan cambios metabólicos que elevan el riesgo cardiovascular. Aunque la enfermedad suele asociarse erróneamente con los hombres, los datos indican que la aterosclerosis es una amenaza silenciosa y significativa para la salud femenina a partir de los 50 años.
¿Qué riesgos implica este diagnóstico?
La aterosclerosis es el proceso de endurecimiento y estrechamiento de las arterias. Según los especialistas del centro médico, la presencia de estas placas puede derivar en infartos de miocardio o accidentes cerebrovasculares (ACV) si no se controla a tiempo. El estudio subraya que el «riesgo oculto» radica en que muchas mujeres no presentan síntomas visibles hasta que ocurre un evento cardiovascular grave, lo que subraya la importancia de los chequeos médicos regulares.
¿Cómo mejorar la prevención?
El Hospital de Clínicas enfatiza que la prevención es insuficiente en la actualidad. Las recomendaciones médicas incluyen el control estricto de los factores de riesgo tradicionales: hipertensión arterial, niveles elevados de colesterol, diabetes y tabaquismo. Los profesionales instan a que las mujeres de este grupo etario realicen consultas cardiovasculares periódicas, incluso si se sienten saludables, para detectar de manera temprana cualquier indicio de compromiso arterial.
