A pesar de las ideas preconcebidas, las mujeres son particularmente susceptibles a las enfermedades cardiovasculares, siendo incluso la principal causa de muerte en ellas. Existen numerosos factores de riesgo, similares a los de los hombres, como el tabaquismo, el consumo de alcohol, el sedentarismo, la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado y el sobrepeso.
Sin embargo, las mujeres también presentan factores de riesgo específicos, relacionados con los cambios hormonales durante el embarazo o la menopausia. Un estudio reciente ha demostrado que una afección de salud que afecta exclusivamente a las mujeres aumenta “considerablemente” el riesgo de enfermedad cardiovascular.
El estudio, realizado con más de 2,7 millones de mujeres estadounidenses durante un período de 10 años, tuvo como objetivo determinar si el riesgo de enfermedad cardíaca (infarto, accidente cerebrovascular, etc.) era mayor en aquellas que habían sido diagnosticadas con esta afección, en comparación con las mujeres sanas. “La magnitud de la relación fue sorprendente”, concluyó la Dra. Julia D. DiTosto, autora principal del estudio.
Esta afección de salud son los fibromas uterinos. Los fibromas uterinos son “la enfermedad femenina más común en mujeres en edad fértil”, afectando aproximadamente a una de cada cuatro mujeres, según Fibrome info France, aunque la prevalencia exacta en Francia es desconocida. Según el estudio, las mujeres que sufrían de fibromas uterinos tenían un riesgo un 81% mayor de desarrollar una enfermedad cardiovascular en comparación con aquellas que no los tenían. El riesgo era aún mayor en mujeres menores de 40 años, con un aumento del 251% en el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Aunque los fibromas son tumores no cancerosos considerados benignos, pueden provocar diversos síntomas, como menstruaciones abundantes, prolongadas y dolorosas, sangrado entre períodos, dolor pélvico, anemia o problemas urinarios. Los fibromas también pueden tener consecuencias graves, como infertilidad, complicaciones durante el embarazo o, en raras ocasiones, volverse malignos.
“Nuestros resultados sugieren que los fibromas podrían ser un marcador importante para identificar a las mujeres con un alto riesgo cardiovascular”, afirma la Dra. DiTosto. Los autores del estudio, publicado en la prestigiosa revista Journal of the American Heart Association, reconocen que “se necesitan estudios adicionales para comprender mejor y confirmar la relación entre la presencia de fibromas uterinos y el aumento del riesgo cardíaco”.
Existen posibles explicaciones para esta conexión, ya que “algunos estudios han demostrado que los fibromas y las enfermedades cardiovasculares comparten vías biológicas”, en particular “respuestas inflamatorias”, según la Dra. DiTosto. Si esta relación se confirma, los fibromas podrían considerarse un nuevo factor de riesgo cardiovascular, lo que impulsaría una mayor prevención en las numerosas mujeres afectadas.
