Investigadores en Portugal han identificado la presencia de parásitos del grupo Trichobilharzia, incluyendo la especie T. Franki, en el lago Alqueva. Este hallazgo representa el primer registro confirmado de estos esquistosomas aviares en el país, señalando un riesgo potencial de dermatitis cercariana en uno de los sitios recreativos de agua dulce más importantes de Europa.
El descubrimiento se produjo tras la recolección de caracoles de la especie Radix auricularia durante muestreos de campo. Los análisis genéticos confirmaron que estos moluscos estaban liberando larvas del parásito en el entorno acuático.
¿Qué es la dermatitis cercariana?
Las especies de Trichobilharzia son platelmintos parásitos que mantienen un ciclo de vida entre aves acuáticas y caracoles de agua dulce. El problema para los seres humanos surge cuando sus larvas nadadoras penetran accidentalmente la piel, provocando una reacción conocida como dermatitis cercariana, o popularmente como «picor del nadador» (swimmer’s itch).

Aunque esta condición no suele considerarse peligrosa, puede manifestarse a través de:
- Picazón intensa.
- Aparición de bultos rojos.
- Lesiones similares a ampollas.
Los expertos advierten que los síntomas pueden intensificarse en personas que sufren exposiciones repetidas al parásito.
Un vacío en la vigilancia sanitaria
Hasta la fecha, las especies de Trichobilharzia no habían sido reportadas formalmente en Portugal. Esta ausencia de registros es notable considerando que el lago Alqueva es el embalse artificial más grande de Europa Occidental y cuenta con una creciente popularidad para actividades como la natación, la pesca y la observación de aves.
El estudio también destaca que el «picor del nadador» no ha sido monitoreado de manera sistemática en el territorio portugués. Sin embargo, datos preliminares obtenidos a través de encuestas a farmacéuticos y médicos locales ya habían sugerido la existencia de casos compatibles con esta afección en la región de Alqueva antes de la confirmación científica.
