Un innovador sensor inmuno-infrarrojo ha demostrado ser una herramienta prometedora para la detección temprana de enfermedades neurodegenerativas, específicamente el Alzheimer y el Parkinson. Este avance tecnológico permite identificar biomarcadores asociados a estas patologías mediante un análisis de sangre, facilitando un diagnóstico mucho antes de que los síntomas clínicos se hagan evidentes.
La enfermedad de Alzheimer, en particular, presenta un curso silencioso que puede extenderse entre 15 y 20 años antes de la aparición de signos clínicos. Gracias al sensor desarrollado en Bochum, los investigadores han logrado detectar anomalías en el biomarcador proteico amiloide-beta en la sangre hasta 17 años antes de que se manifiesten los síntomas. Este mal plegamiento de proteínas es un factor crítico, ya que, con el avance de la enfermedad, deriva en la formación de depósitos característicos conocidos como placas en el cerebro.
El Prof. Dr. Klaus Gerwert, director fundador del Centro de Diagnóstico de Proteínas (PRODI) de la Universidad del Ruhr de Bochum, destaca la importancia de este desarrollo: «Nuestro objetivo es determinar el riesgo de desarrollar posteriormente demencia de Alzheimer con un simple análisis de sangre, incluso antes de que se formen las placas tóxicas en el cerebro, para poder empezar la terapia a tiempo».
Para la validación de esta tecnología, el equipo de investigación de Bochum llevó a cabo una colaboración estratégica con un grupo del Centro Alemán de Investigación del Cáncer de Heidelberg (DKFZ), liderado por el Prof. Dr. Hermann Brenner. Este esfuerzo conjunto subraya el potencial de las nuevas herramientas de diagnóstico para transformar el manejo clínico de las enfermedades neurodegenerativas, permitiendo intervenciones más tempranas y precisas.

