Gino Paoli revela secretos íntimos en su última entrevista: el affair entre Tenco y Sandrelli, la cocaína y sus «canciones horribles»
El legendario cantautor italiano Gino Paoli, fallecido el pasado 24 de marzo a los 95 años, dejó un testimonio conmovedor y sin filtros en lo que se convirtió en su última entrevista televisiva. En un especial de «Una giornata particolare», emitido este miércoles en La7 y conducido por Aldo Cazzullo, el artista genovés desgranó recuerdos de su vida, sus amores, sus excesos y los entresijos de una generación que marcó la música italiana.
Paoli, conocido por clásicos como «Il cielo in una stanza» o «Sapore di sale», no eludió ningún tema, ni siquiera los más escabrosos. Entre risas y confesiones, reveló que Luigi Tenco —el icónico cantante que se suicidó en 1967— mantuvo un encuentro sexual con Stefania Sandrelli, entonces pareja de Paoli, «por amistad». «Tenco se acostó con Stefania Sandrelli por amistad», declaró el músico, restando dramatismo a un episodio que en su momento sacudió el ambiente artístico italiano.
Amores, culpas y canciones escritas bajo los efectos de la cocaína
El programa, que también incluyó testimonios de figuras como Antonio Ricci, Renzo Piano, Gianni Morandi, Ornella Vanoni y la propia Sandrelli, pintó un retrato íntimo y a veces crudo de Paoli. El artista recordó su infancia en la Génova bombardeada de 1940 —»no era la visión adecuada para un niño»— y su visión crítica tanto de los alemanes como de los estadounidenses durante la guerra.
Su carrera musical despegó gracias a Giulio Rapetti, más conocido como Mogol, quien «se había enamorado de mis canciones y las llevaba por ahí como si fueran suyas». Sobre sus composiciones más famosas, Paoli explicó que «La gatta» estaba inspirada en su gato siamés, Ciacola, «porque hablaba mucho, pero hablaba de verdad». En cambio, «Il cielo in una stanza» surgió de un encuentro con una prostituta que le propuso fugarse juntos.
Pero no todo fueron luces en su vida. Paoli admitió que bajo los efectos de la cocaína escribió «cosas horribles» y que su relación con Ornella Vanoni —otra de las grandes voces de Italia— estuvo marcada por la liberación sexual. «Con ella aprendí a hacer el amor sin sentirme culpable», confesó, atribuyendo esa culpa a la educación religiosa de su madre, para quien el sexo sin intención de procrear era un pecado.
El peso de la fama y la sombra de Tenco
La entrevista también abordó el suicidio de Luigi Tenco, un trauma que marcó a Paoli. «Luigi se suicidó para imitarme», afirmó, en referencia a un intento de quitarse la vida que él mismo protagonizó años antes. El músico reconoció que el episodio lo persiguió durante décadas, aunque en esta última aparición pública optó por un tono más sereno, casi filosófico.
Entre anécdotas y reflexiones, Paoli dejó claro que su vida fue un torbellino de pasiones, contradicciones y genio creativo. «He vivido como he querido, sin arrepentirme de casi nada», dijo, aunque matizó: «Bueno, quizá de algunas canciones escritas bajo los efectos de la cocaína».
El especial de La7, que se emitió a las 21:15 horas, se convirtió así en un adiós definitivo a una figura clave de la música italiana, un hombre que nunca tuvo miedo de mostrar sus luces y sus sombras.
