Prueba de ADN en heces muestra mayor aceptación para detección de cáncer colorrectal
Un estudio realizado en Estados Unidos revela que la prueba de ADN en heces combinada con prueba inmunoquímica fecal (FIT-DNA) tiene una mayor aceptación entre los pacientes en comparación con otros métodos similares de detección de cáncer colorrectal.

Esta prueba, recomendada por las principales guías médicas en EE. UU., permite detectar biomarcadores asociados al cáncer colorrectal mediante una muestra de heces recolectada en casa. Los resultados del estudio sugieren que su facilidad de uso podría estar contribuyendo a su mayor adopción.
El procedimiento consiste en analizar la muestra en busca de mutaciones genéticas, como las del gen KRAS, y alteraciones en la metilación de genes como NDRG4 y BMP3, además de hemoglobina humana. A diferencia de otros métodos, la FIT-DNA ofrece una mayor sensibilidad, aunque con una menor especificidad, lo que puede generar un mayor número de falsos positivos.
Los expertos destacan que, al ser una prueba no invasiva y que puede realizarse en el hogar, podría ayudar a aumentar las tasas de detección temprana, un factor clave para mejorar los resultados en el tratamiento del cáncer colorrectal.
Aunque los detalles específicos del estudio no se han proporcionado en el informe inicial, los hallazgos refuerzan la importancia de ofrecer opciones accesibles para la detección temprana de esta enfermedad, que sigue siendo una de las principales causas de muerte por cáncer en el mundo.
Las guías médicas actuales en EE. UU. Recomiendan que las personas de riesgo promedio, a partir de los 45 años, se sometan a pruebas de detección regulares. La FIT-DNA se presenta como una alternativa viable para quienes prefieren evitar procedimientos más invasivos, como la colonoscopia.

