Pekín está implementando activamente medidas de facilitación, como la emisión de licencias generales, para promover el comercio conforme de bienes de doble uso y salvaguardar la seguridad de las cadenas de producción y suministro globales.
La posible concesión de licencias generales de exportación podría aliviar las tensiones en la industria alemana y europea. Hasta ahora, las empresas que deseaban exportar ciertas tierras raras y los imanes fabricados a partir de ellas desde China debían atravesar complejos procedimientos de solicitud. En caso de aprobación, Pekín autorizaba la exportación de solo la cantidad necesaria de estas materias primas, pero no suficiente para permitir la acumulación de inventarios, según informan diversas empresas.
China impuso controles a las exportaciones de siete tierras raras y los imanes derivados a principios de abril, en el contexto de una disputa comercial con Estados Unidos. Esta medida generó preocupación en Europa por posibles interrupciones en la producción, ya que sectores como la industria automotriz, así como empresas de alta tecnología y defensa, dependen de estos productos. Las tierras raras son componentes esenciales en pantallas, así como en los sistemas de propulsión de motores eléctricos y semiconductores.
China es el principal productor mundial de estas materias primas, lo que le permitió utilizar esta medida como palanca en su disputa con Washington. Como parte del acuerdo alcanzado entre el presidente estadounidense Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping a finales de octubre en Corea del Sur, China, según informes de los medios, se comprometió a emitir licencias generales. He no reveló la cantidad de licencias que el Ministerio de Comercio ha otorgado hasta la fecha, pero afirmó: «Siempre que las solicitudes de exportación sean para uso civil, el gobierno chino otorgará rápidamente la aprobación».
