El telescopio espacial SPHEREx, un proyecto colaborativo entre Estados Unidos (NASA) y Corea del Sur, ha logrado recientemente un hito histórico.
Aunque su misión principal es observar 450 millones de galaxias y 100 millones de estrellas para desentrañar los orígenes del universo, el equipo de la misión dedicó tiempo a estudiar un objeto interestelar (ISO) –el tercero detectado en nuestro sistema solar–, el cometa 3I/ATLAS.
A través de observaciones detalladas, los investigadores detectaron la presencia de moléculas orgánicas complejas, como agua, dióxido de carbono, monóxido de carbono y cianuro. Estas moléculas son ampliamente reconocidas como los componentes básicos de la vida. Este descubrimiento ofrece a los científicos una oportunidad única para analizar directamente la composición química de sistemas planetarios alienígenas sin necesidad de abandonar la Tierra.
Cambios en la Composición del Cometa
El cometa 3I/ATLAS fue descubierto inicialmente en julio del año pasado a través del telescopio de estudio ATLAS de la NASA. El análisis de su órbita confirmó rápidamente que el cometa se originó fuera de nuestro sistema solar. Durante su trayectoria, los investigadores compararon los datos de observación de agosto con los obtenidos en diciembre de 2025.
Inicialmente, el cometa estaba dominado por dióxido de carbono con una pequeña cantidad de agua. Sin embargo, a medida que el cometa se acercaba al Sol, su actividad química aumentó drásticamente.
Este fenómeno se debe al proceso de sublimación, donde el hielo en la superficie del cometa se transforma directamente en gas debido al calor solar. Dado que el calor tarda en penetrar en el interior del núcleo del cometa, la emisión de material más activa ocurre después de que el cometa pasa por su punto más cercano al Sol (perihelio). Esto provocó un aumento significativo en el brillo y la diversidad de moléculas en 3I/ATLAS durante las observaciones de diciembre.
El Papel Crucial del Telescopio SPHEREx
Este éxito se debe en gran medida a la posición de SPHEREx como telescopio espacial. Moléculas como el agua y el dióxido de carbono son difíciles de observar con telescopios terrestres porque la luz infrarroja que emiten es absorbida por nuestra atmósfera. Al estar en el espacio, SPHEREx puede capturar longitudes de onda infrarrojas específicas con precisión para mapear los materiales orgánicos emitidos por el cometa.
En el futuro, el equipo de investigación continuará recopilando datos adicionales para comparar las características de los cometas de nuestro sistema solar con los cometas interestelares. Se espera que este estudio a largo plazo ayude a los científicos a comprender los procesos de formación de sistemas planetarios extrasolares y cómo los materiales que forman la vida podrían haberse dispersado por todo el universo. (Fuente: Universe Today, DongA Science/P-3)
