El rodaje de la secuela de The Devil Wears Prada ha generado controversia tras conocerse que se eliminó una escena protagonizada por Sydney Sweeney. Según revelaron varios medios húngaros, la decisión no respondió a un desacuerdo creativo ni a problemas de agenda, sino a una cuestión de tono narrativo: los productores consideraron que la escena, aunque filmada, no encajaba con el equilibrio entre comedia y drama que buscaban mantener en la segunda parte.
Además de la salida de Sweeney, se confirmó que otro personaje importante fue excluido del montaje final, lo que sorprendió a los seguidores de la franquicia. Aunque no se especificó de quién se trataba, la eliminación fue descrita como una decisión «sorprendente» por algunos portales de entretenimiento.
Desde el equipo de producción se aclaró que nunca se llegó a negociar formalmente la participación de Sydney Sweeney para un cameo, pese a los rumores que circularon previamente. La actriz, por su parte, no ha hecho declaraciones públicas sobre el asunto.


