Los últimos años han sido difíciles para Ubisoft, especialmente desde la pandemia de COVID-19, durante la cual la compañía experimentó numerosos despidos y cambios administrativos que aún no se han reflejado adecuadamente en sus resultados financieros ni en la confianza de los jugadores e inversores.
Alex Hutchinson, ex director creativo de la empresa y responsable de juegos como Far Cry 4 y Assassin’s Creed 3, habló recientemente sobre la situación actual de la compañía y sus diferentes estrategias. Uno de los aspectos más destacados para él es la pérdida significativa de talento y experiencia en los últimos años, coincidiendo con un gran apoyo al desarrollo independiente, lo que ha incentivado a muchos a abandonar la empresa y crear sus propios estudios.
Hutchinson también señaló el impacto de la pandemia y la política de trabajo desde casa, que dificulta la supervisión adecuada para asegurar que todos trabajen con eficiencia. Asimismo, mencionó la nueva generación de desarrolladores que no cuestionan lo suficiente y no aprenden de la manera adecuada, lo que resta impulso a los equipos.
En cuanto a la falta de títulos nuevos, la compañía era conocida por desarrollar nuevas entregas de sus franquicias más populares, pero ocasionalmente lanzaba títulos originales. Hutchinson considera que la empresa ha desarrollado una gran “alergia” a las nuevas ideas y ha cancelado muchos proyectos innovadores, algo que experimentó de primera mano durante el desarrollo de Pioneer antes de dejar la compañía en 2017 y la cancelación del proyecto en 2019.
