Según datos publicados bajo la Ley de Libertad de Información, aproximadamente 270 miembros de la Garda Síochána estuvieron de baja cada día el año pasado debido a lesiones sufridas en el trabajo.
En total, los agentes de la policía irlandesa acumularon casi 270.000 días de baja médica, lo que equivale a un promedio de 740 días por día.
Este número representa un aumento de casi el 5% respecto a 2024, cuando la cifra fue de poco más de 257.000 días.
De los días perdidos, casi 71.000 correspondieron a lesiones accidentales en el servicio, lo que supone un aumento del 17% respecto al año anterior.
Además, se registraron 8.129 días de baja por incidentes de tráfico laboral y más de 19.000 días por lesiones intencionadas sufridas durante el trabajo.
Otras causas incluyen 36.500 días atribuidos a enfermedades graves, 38.500 por gripe u otras enfermedades virales (incluyendo covid-19), y casi 1.600 días relacionados con problemas de salud mental, aunque este último dato mostró una disminución significativa frente a 2024.
También se contabilizaron 5.800 días por problemas musculoesqueléticos y 8.305 por cirugías o recuperación postoperatoria.
Además, la Garda Síochána registró 1.037 días de baja por postparto y 5.063 por enfermedad relacionada con el embarazo o indisponibilidad laboral.
Un portavoz de la fuerza policial señaló que, aunque el total de días de baja aumentó, gran parte de ese incremento se debe a las lesiones sufridas en el desempeño de sus funciones.
