Cada vez hay más evidencia que sugiere una asociación entre las enfermedades periodontales y un mayor riesgo de eventos cardiovasculares, incluyendo infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, fibrilación auricular, insuficiencia cardíaca y trastornos cardiometabólicos. La American Heart Association (AHA) ha detallado, en una declaración científica publicada el 16 de diciembre en la revista Circulation, la influencia de la salud bucodental en los eventos cardiovasculares y explica cómo la prevención y el tratamiento de las enfermedades periodontales pueden reducir el riesgo de estas afecciones. Los eventos cardiovasculares agudos, recuerda la AHA, son la principal causa de muerte en el mundo, junto con los tumores, y están relacionados con la acumulación de placa de ateroma en las arterias. Estos eventos incluyen el síndrome coronario agudo, el accidente cerebrovascular, la insuficiencia cardíaca aguda y los trastornos del ritmo cardíaco.
¿Qué es una enfermedad periodontal?
La enfermedad periodontal es una afección inflamatoria crónica. La primera etapa es la gingivitis, una inflamación de las encías causada por la acumulación de placa dental. Si no se trata adecuadamente, puede evolucionar a periodontitis. En esta fase, las encías se retraen y forman bolsas que pueden atrapar bacterias y provocar infecciones. Con el tiempo, se producen lesiones importantes en el hueso que sostiene los dientes, lo que puede provocar que se aflojen y, finalmente, se caigan.
“La enfermedad periodontal es más común en personas con mala higiene bucodental y que presentan otros factores de riesgo cardiovascular, como la hipertensión arterial, el sobrepeso u obesidad, la diabetes y el tabaquismo”, señala la AHA. Otros factores de riesgo incluyen el sedentarismo, la inseguridad alimentaria, el bajo acceso a la atención médica y un bajo nivel socioeconómico. Si bien tanto la enfermedad periodontal como las enfermedades cardiovasculares relacionadas con la aterosclerosis comparten factores de riesgo comunes, también existen datos que sugieren una interacción entre ambas.
¿Cuáles son los mecanismos de interacción?
Aunque no se ha demostrado una relación de causa y efecto directa, se han identificado posibles mecanismos. Entre ellos, el paso de bacterias a la circulación sanguínea y las infecciones vasculares. Indirectamente, la inflamación sistémica crónica asociada a la enfermedad periodontal podría ser un factor contribuyente. “Si bien la enfermedad periodontal contribuye claramente a la inflamación crónica asociada a las enfermedades cardiovasculares relacionadas con la aterosclerosis, no se ha confirmado un vínculo causal”, puntualiza la AHA.
¿Qué relación existe entre el tratamiento de las enfermedades periodontales y las enfermedades cardiovasculares?
Tampoco existe evidencia directa que demuestre que el tratamiento de las enfermedades periodontales previene las enfermedades cardiovasculares. “Sin embargo, los tratamientos que reducen la exposición a la inflamación a lo largo de la vida parecen ser beneficiosos para disminuir el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular. El tratamiento y el control de la enfermedad periodontal y la inflamación asociada podrían contribuir a la prevención y a una mejor atención de las enfermedades cardiovasculares”. La AHA sugiere que las personas con uno o más factores de riesgo cardiovascular se beneficien de exámenes dentales regulares y de cuidados periodontales específicos para tratar la inflamación crónica.
Estudios han demostrado que cepillarse los dientes una o menos veces al día se asocia con un riesgo del 13,7% de enfermedades cardiovasculares, en comparación con el 7,35% para quienes se cepillan los dientes tres o más veces al día, además de una reducción de los marcadores inflamatorios.
La AHA hace un llamado a la realización de nuevos estudios, incluyendo ensayos controlados aleatorios, para determinar con precisión el efecto del tratamiento periodontal en la aparición de enfermedades cardiovasculares.
“La boca y el corazón están conectados”, afirmó el Dr. Andrew H. Tran, cardiólogo pediátrico y presidente del grupo de redacción de la declaración científica. “Las enfermedades periodontales y una mala higiene bucal pueden permitir que las bacterias entren en el torrente sanguíneo, causando inflamación que puede dañar los vasos sanguíneos y aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas. Cepillarse los dientes, usar hilo dental y visitar al dentista regularmente no solo se trata de tener una sonrisa bonita, sino que son elementos esenciales para proteger su corazón.”
Fuente: American Heart Association
