El alcance de Bad Bunny parece no tener fronteras. En China, donde solo alrededor de 32,000 personas hablan español, el artista puertorriqueño ha logrado conectar con el público a través de ritmos como la plena. Pero no solo en el gigante asiático; la salsa, el sonido del cuatro puertorriqueño y el reguetón también han encontrado eco en lugares tan diversos como Croacia, Malta, Indonesia y Armenia.
¿El secreto del éxito global de Bad Bunny? Parece ser el idioma. La música del artista boricua ha trascendido barreras culturales gracias al español, un fenómeno que, según se indica, tiene una explicación científica.
