Se ha reportado un incidente de violencia en Brasil, donde una pareja de ciudadanos chinos fue agredida físicamente.
El ataque se produjo luego de que la pareja fuera acusada de referirse a otras personas utilizando el término «mono».
El jugador del Benfica se acercó a Vinicius Júnior para solicitarle su camiseta, en un contexto marcado por la polémica. Vinicius había alegado que Gianluca Prestianni lo llamó «mono» (un término despectivo para referirse a una persona de raza negra) tras los festejos del gol anotado en la Luz.
La afición del Benfica no ha tardado en reaccionar a este incidente, dejando numerosos comentarios en la última publicación del jugador en Instagram. Dicha publicación, realizada hace cuatro días, contenía fotografías del partido contra el AVS en el Estadio da Luz, donde Prestianni había sido previamente elogiado por su desempeño.
Entre los comentarios, se pueden leer mensajes que exigen respeto por el club, así como críticas a la falta de apoyo hacia Prestianni. Algunos aficionados incluso han pedido la salida del jugador, mientras que otros sugieren que continúe su carrera en Madrid.
El Real Madrid se impuso en las decisiones previas al partido de vuelta de los playoffs de la Champions League ante el Benfica, a pesar de que el encuentro en el campo aún no se ha disputado. La UEFA ha anunciado este lunes la suspensión provisional del delantero del Benfica, Gianluca Prestianni, acusado por Vinícius Jr. De proferirle un insulto racista durante el primer partido, el pasado martes.
El incidente, que no fue captado por las cámaras de televisión, se produjo cuando Prestianni se acercó a Vinícius y le dijo algo mientras cubría su boca con la camiseta. La reacción de Vinícius, quien previamente había celebrado un gol frente a la afición portuguesa, fue dirigirse al árbitro, lo que provocó una breve suspensión del partido.
Prestianni ha negado en redes sociales haber proferido insultos racistas, afirmando que Vinícius lo malinterpretó y que él mismo recibió amenazas por parte de jugadores del Real Madrid, sin especificar nombres.
Según un comunicado de la UEFA, la suspensión provisional de Prestianni se basa en la violación prima facie del Artículo 14 del Reglamento Disciplinario de la UEFA, relacionado con un comportamiento discriminatorio. La UEFA aclara que esta decisión no prejuzga las decisiones futuras que puedan tomar sus órganos disciplinarios tras la conclusión de la investigación.
El Benfica ha lamentado la suspensión de Prestianni y ha anunciado que apelará la decisión ante la UEFA, aunque considera poco probable que la apelación tenga efecto práctico de cara al partido de vuelta.
Prestianni podría enfrentarse a una suspensión de hasta 10 partidos si la UEFA considera probado que utilizó insultos racistas o discriminatorios hacia Vinícius.
Por otro lado, la UEFA no sancionará al mediocampista uruguayo Federico Valverde por un intento de agresión contra Samuel Dahl, captado por las cámaras de televisión. Ni el árbitro ni el VAR sancionaron la acción, y la UEFA ha desestimado el reclamo del Benfica.
La decisión sobre Valverde sorprendió, ya que, aunque no logró golpear a su rival, se trató de un claro intento de agresión que, según el reglamento, debe ser castigado con tarjeta roja.
Tras el presunto incidente racista protagonizado por Gianluca Prestianni contra Vinicius Junior durante el partido entre Real Madrid y Benfica por la Champions League, diversas entidades han alzado su voz.
La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) fue una de las primeras en pronunciarse, emitiendo un comunicado oficial en sus redes sociales. En él, la CBF exige “rigor” en los casos de racismo, especialmente en lo que respecta a su jugador, Vinicius Jr.
El posteo en redes de la Confederación Brasileña de fútbol (Foto: X @CBF_Futebol)
En una misiva enviada a la FIFA y a la UEFA el pasado jueves, la CBF solicitó que se investigue a fondo el incidente y que se apliquen castigos ejemplares a los responsables. Asimismo, la confederación reconoció el apoyo recibido por parte de ambas entidades.
La CBF apoyó a Vinicius luego del supuesto caso de racismo (Foto: REUTER)
La CBF también agradeció a la FIFA por su solidaridad y elogió las modificaciones realizadas en su código disciplinario, que buscan fortalecer la lucha contra la discriminación en el fútbol.
“La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) solicitó a la FIFA y a la UEFA rigor para castigar a quienes participaron en el nuevo caso de racismo cometido contra Vinicius Jr. en cartas enviadas a las entidades el jueves (19). En el documento, firmado por el presidente Samir Xaud, la CBF reforzó que espera que la FIFA supervise el caso y que la UEFA adopte todas las medidas necesarias para identificar y castigar a los culpables de insultos raciales”.
“A la FIFA, la CBF agradeció el gesto público de solidaridad de su presidente, Gianni Infantino, y elogió los cambios en los artículos 15 y 30 del código disciplinario de la entidad, que ofrecen nuevos mecanismos y formas de combatir y erradicar la discriminación en el fútbol”.
“Ante la UEFA, la CBF destacó que la institución europea ha sido una de las líderes en la lucha contra el racismo y la discriminación, con políticas creadas para prevenir y castigar conductas discriminatorias. También señaló el artículo 2 de su estatuto, que establece que uno de sus objetivos es promover el fútbol sin ningún tipo de discriminación, y el artículo 7bis, que refuerza que sus afiliados deben implementar medidas efectivas para frenar nuevos delitos raciales, mediante políticas de prevención y castigos severos”.
“La CBF también envió una solicitud formal a la UEFA para una investigación exhaustiva sobre los actos cometidos contra Vinicius Jr., que tenga en cuenta el testimonio de la víctima y de las personas presentes, para identificar y castigar de manera ejemplar a los implicados en el episodio”.
El apoyo de la Confederación Brasileña de Fútbol (Foto: X @CBF_Futebol)
Un concierto alternativo al espectáculo del Super Bowl protagonizado por Bad Bunny logró captar la atención de más de seis millones de espectadores en YouTube durante su transmisión en vivo este domingo.
Artistas como Kid Rock, Brantley Gilbert, Lee Brice y Gabby Barrett fueron los encargados de ofrecer el espectáculo, organizado por la asociación conservadora ‘Turning Point USA’, fundada en 2012 por Charlie Kirk, activista conocido por su apoyo al movimiento ‘Make America Great Again’ (MAGA) y quien falleció recientemente.
El evento se desarrolló en paralelo a la presentación de Bad Bunny, buscando ofrecer una alternativa a su actuación. Según datos de YouTube, el concierto alcanzó un máximo de 6.1 millones de espectadores simultáneos.
La audiencia del concierto conservador osciló mayormente entre 4.5 y 5.5 millones de espectadores durante la mayor parte del evento.
La transmisión también se extendió a otras plataformas de ‘Turning Point USA’, aunque no contaron con autorización para compartirla en vivo en la red social X. Canales conservadores como OAN News, Real America’s Voice, TBN, NTD y The National News Desk también se sumaron a la difusión, según información del sitio web de la organización.
Brantley Gilbert fue el encargado de abrir el concierto, dando la bienvenida al público con un rotundo “esta es la América real”, mientras que Kid Rock cerró la presentación sobre el escenario, frente a una imponente bandera estadounidense.
La presentación de los cuatro artistas conservadores se extendió por unos treinta minutos, casi el doble de la duración del espectáculo de Bad Bunny.
La organización, fundada tras el asesinato de Charlie Kirk en septiembre pasado en Utah, había anunciado el concierto en octubre, en respuesta a las críticas de Donald Trump y otros sectores del movimiento MAGA hacia Bad Bunny por interpretar canciones en español, a pesar de su ciudadanía estadounidense por ser puertorriqueño.
Pete Hegseth, Secretario de Defensa de EE.UU., compartió una imagen del concierto en X, comentando que lo estaba disfrutando en compañía de su familia.
En Brasil, la legislación ha establecido una equiparación legal entre la injuria racial y el delito de racismo. Esta medida implica que las ofensas de carácter racial serán sancionadas de la misma manera que los actos considerados racistas.
La pena prevista para quienes sean hallados culpables de este tipo de delitos oscila entre dos y cinco años de prisión. Además, la legislación brasileña establece que no existe la posibilidad de un acuerdo o conciliación en estos casos, lo que subraya la severidad con la que se aborda la cuestión del racismo y la discriminación racial en el país.
