Bogotá – La X Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) concluyó hoy con la adopción de la Declaración de Bogotá, un documento que contiene 35 acuerdos.
La declaración reafirma la vigencia de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, subrayando el compromiso de los estados miembros de garantizar el respeto a esta declaratoria.
Los líderes de la región consideraron oportuno que la próxima persona en asumir el cargo de Secretario General de las Naciones Unidas sea originaria de América Latina y el Caribe, argumentando que esta designación fortalecería la capacidad de la ONU para abordar los desafíos globales, promover la paz, el desarrollo y la justicia.
Asimismo, expresaron su apoyo y solidaridad al gobierno y al pueblo de Haití en su búsqueda de estabilidad política, económica y social, reiterando su respaldo a las iniciativas nacionales, regionales e internacionales que buscan soluciones pacíficas, inclusivas y sostenibles para el país.
La declaración reafirma el respaldo a la Resolución A/RES/80/4 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de fecha 29 de octubre de 2025, que insta al fin del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba, y se opone a las leyes y regulaciones con efectos extraterritoriales.
El documento reconoce que la designación de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo y su permanencia en esa lista dificultan las transacciones financieras internacionales con la isla.
Los miembros de Celac manifestaron su preocupación por el aumento de los conflictos armados a nivel mundial y resaltaron la importancia de priorizar el arreglo pacífico de las controversias, la diplomacia, el diálogo y el fortalecimiento del multilateralismo, respetando plenamente el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
Los países miembros también se comprometieron a intensificar la cooperación en la lucha contra la delincuencia organizada transnacional, incluyendo la corrupción, el tráfico ilícito de drogas, la fabricación y el tráfico ilícito de armas de fuego, municiones y explosivos.
La Declaración de Bogotá aborda la necesidad de coordinar una acción regional para mitigar los efectos del cambio climático y de fomentar el desarrollo y el fortalecimiento de instrumentos financieros flexibles.
Los integrantes de la alianza reiteraron su compromiso de promover y facilitar la acción colectiva y la cooperación internacional para impulsar el crecimiento y el desarrollo económico en toda la región.
Durante la cumbre, celebrada en el Centro de Convenciones Ágora de Bogotá, Colombia entregó la presidencia pro tempore de Celac a Uruguay.
