Una mujer fue condenada a 18 meses de prisión, 10 de ellos en libertad condicional, y obligada a recibir atención psicológica, tras ser juzgada por el abandono de sus hijos y el maltrato a un animal. La sentencia fue dictada por el tribunal de Senlis (Oise) el lunes 23 de marzo de 2026, según informa Le Courrier Picard.
Abandonados a su suerte
La alerta fue dada a principios de febrero por el padre, tras una llamada de su hija. Los gendarmes encontraron a los dos niños, de 9 y 11 años, solos en su domicilio durante dos días, mientras su madre, de 47 años, se había marchado en plena noche para reunirse con su pareja. Los pequeños contaban con 20 euros para alimentarse y debían valerse por sí mismos. “Visiblemente, el instinto maternal no es innato en los seres humanos”, declaró en la audiencia la abogada Stéphanie Pacaud, citada por Le Parisien.
La situación de la perra, encontrada esquelética y atada con una correa tan corta que no podía estirarse, era igualmente precaria. “Estaba tan contenta de vernos que orinó y bebió su propia orina, no tenía ni agua ni comida”, afirmaron los militares.
También se denunciaron actos de violencia
Las fuerzas del orden también descubrieron que los niños eran golpeados. El niño relató en la audiencia haber recibido un puñetazo en el estómago por pedir comida. La madre negó estos hechos, alegando que solo se trataba de bofetadas o palmadas: “Es algo razonable”, afirmó. También justificó sus ausencias por su trabajo.
Durante el juicio, se destacó el contraste en el estado de las habitaciones de la casa: “Su habitación y las estancias donde usted vive parecen muy cuidadas. Por el contrario, en la planta superior, las habitaciones de los niños están desordenadas, sin ninguna decoración en las paredes e incluso sin muebles para guardar su ropa”, observó el juez Jérémy Viandier.
Actualmente, el niño “está enfadado y tiene pesadillas con la idea de volver a casa de su madre”, según indicó una voluntaria del grupo SOS Jeunesse. Una perspectiva que probablemente no se materializará. Además de la pena de prisión, la acusada ha perdido la patria potestad y se le ha prohibido el contacto con sus hijos durante seis meses.
