La triste noticia del fallecimiento de Gene Wilder, uno de los grandes cómicos de Estados Unidos, se propagó rápidamente esta semana. Wilder, conocido por sus interpretaciones neuróticas en tres películas dirigidas por Mel Brooks, su memorable papel en la clásica “Willy Wonka y la Fábrica de Chocolate”, y su química en pantalla con Richard Pryor en el éxito de taquilla “Stir Crazy”, falleció el lunes por la mañana en su hogar en Stamford, Connecticut, a la edad de 83 años.
La noticia fue confirmada por su sobrino, el cineasta Jordan Walker-Pearlman, quien declaró que la causa de la muerte fueron complicaciones derivadas de la enfermedad de Alzheimer.
Wilder siempre defendió una regla simple para la comedia: no intentar hacerla graciosa, sino real. “Soy un actor, no un payaso”, afirmaba con frecuencia.
Y qué actor.
