Suiza se destaca a nivel mundial por la alta densidad de centros de datos en relación con su población, así como por su elevado consumo de electricidad. La creciente demanda energética, exacerbada por el auge de la inteligencia artificial, está generando presión sobre algunas redes eléctricas que ya operan cerca de su capacidad máxima.
El número de centros de datos en Suiza continúa aumentando, al igual que la preocupación pública por su alto consumo energético. Una encuesta realizada por la ONG AlgorithmWatch CH reveló que el 72% de los residentes suizos considera que la construcción de nuevos centros de datos solo debería permitirse si se alimentan con energías renovables.
Los centros de datos son esenciales para el funcionamiento de nuestra sociedad hiperconectada, desde los servicios en la nube y las aplicaciones de inteligencia artificial hasta las redes sociales y la digitalización de las finanzas. En Suiza, representan entre el 6% y el 8% del consumo total de electricidad, una proporción que se espera que aumente con la construcción de nuevas instalaciones.
A nivel global, los centros de datos consumen el 3% de la electricidad –menos que los vehículos eléctricos, los aires acondicionados o la industria pesada–, pero la demanda podría duplicarse para 2030 debido a los servidores de IA de alto rendimiento, según la Agencia Internacional de la Energía.
Una densidad récord en Suiza
El sector de los centros de datos está en plena expansión en Suiza. Actualmente, existen alrededor de 120 centros de datos en el país, lo que lo convierte en uno de los que presenta mayor concentración de centros por habitante a nivel mundial.
Varios factores hacen de Suiza un lugar atractivo para la instalación de centros de datos. La mayor parte de su electricidad proviene de fuentes de energía renovable (especialmente la hidroelectricidad) y de la energía nuclear, lo que reduce las emisiones de carbono asociadas a su funcionamiento.
Además, el país goza de estabilidad política y una fuerte demanda interna de servicios digitales, especialmente en el sector financiero. Sus temperaturas medias relativamente bajas, que optimizan el enfriamiento de los servidores, y su ubicación geográfica central en Europa también son ventajas significativas.
Los centros de datos se concentran principalmente en la zona de Zúrich, el principal polo tecnológico del país. Allí, gigantes como Google, Microsoft y Amazon Web Services alquilan espacios a operadores locales. Actualmente, los centros de datos del cantón de Zúrich ocupan más de 114.000 m2, el equivalente a dieciséis campos de fútbol.
Primer problema: la saturación de la red eléctrica
La red eléctrica de Zúrich ya está operando a plena capacidad, según informa la Compañía de Electricidad del cantón de Zúrich (EKZ). «En Zúrich, prácticamente no quedan terrenos disponibles para nuevos centros de datos y la disponibilidad energética es aún más limitada», advierte David Schoch, un responsable de la sociedad de servicios inmobiliarios CBRE. En consecuencia, algunos operadores se están instalando en otros cantones, como en Argovia o Schaffhouse.
Si bien la demanda nacional de electricidad aún no es crítica, podría volverselo rápidamente, advierte Louise Aubet, coautora de un informe sobre el impacto ambiental de las tecnologías de la información. «Dependemos totalmente de las tecnologías digitales. No debemos subestimar los riesgos, como los cortes de electricidad, que pueden paralizar países enteros», alerta.
Segundo problema: el aumento de las necesidades de datos
Durante la última década, el consumo total de electricidad de Suiza se ha mantenido estable y el consumo per cápita ha disminuido, gracias a inviernos más suaves y a las mejoras en la eficiencia de los edificios, el transporte y la industria.
Pero esta tendencia podría no durar. Por sí solos, los centros de datos podrían consumir entre el 10% y el 15% de la electricidad suiza para 2030, según Adrian Altenburger, profesor de la Escuela Politécnica de Lucerna.
Suiza deberá planificar cuidadosamente su futuro digital para evitar que sus centros de datos sobrecarguen la red eléctrica. Según los datos disponibles, ya consumen una parte importante de la electricidad en comparación con otras economías nacionales muy digitalizadas.
Último problema: la IA
La rápida expansión de las aplicaciones basadas en la inteligencia artificial podría hacer que los centros de datos suizos sean aún más demandantes de energía. El entrenamiento de grandes modelos lingüísticos (LLM) como ChatGPT o Gemini se realiza actualmente fuera de Suiza, principalmente en Estados Unidos y China.
Pero si la demanda mundial de modelos de IA de alto rendimiento continúa creciendo, Suiza podría verse obligada a desarrollar parte de esta capacidad en su territorio.
Esta expansión podría traducirse en el desarrollo de su superordenador Alps o de nuevas infraestructuras dedicadas al aprendizaje de los modelos de IA, una evolución acorde con la ambición de la Confederación de reforzar la soberanía digital del país.
Artículo original: Sara Ibrahim (SWI)
Adaptación: Julien Furrer (RTS)
