Sarah Ferguson, conocida afectuosamente como Fergie, parece estar tomando medidas drásticas para proteger su imagen y su porvenir. Según reportes de HELLO! Magazine, la duquesa tendría un plan para distanciarse de Andrew Mountbatten-Windsor, a quien califican como «tóxico» y «poco sofisticado».
Esta decisión no sería una simple cuestión de preferencias personales. De acuerdo con el Daily Express, existe una preocupación real de que el «legado tóxico» de Andrew Mountbatten-Windsor pueda llegar a destruir el futuro de Sarah Ferguson, lo que obligaría a la duquesa a marcar una línea clara entre ambos.
A este clima de tensión se suma una revelación impactante publicada por The Mirror. Un testigo asegura haber estado presente en la habitación mientras Fergie atendía una llamada telefónica de Andrew, describiendo que lo que ella dijo durante dicha conversación fue «asombroso».


