La NFL lamenta el fallecimiento de Sonny Jurgensen, una figura legendaria en la posición de mariscal de campo, quien murió el 6 de febrero de 2026 a la edad de 91 años en Naples, Florida, debido a causas naturales tras una breve estancia en cuidados paliativos. Así lo comunicó su familia a través de un comunicado difundido por los Washington Commanders.
Nacido en 1934, Jurgensen dejó una marca imborrable en el fútbol americano profesional, jugando para los Philadelphia Eagles y, posteriormente, para el equipo de Washington – conocido entonces como Redskins y actualmente como Commanders – a lo largo de 18 temporadas. Su potente brazo, precisión en el pase y carisma lo convirtieron en uno de los jugadores más respetados y temidos de su época.
A lo largo de su carrera, Jurgensen acumuló estadísticas notables y se ganó la admiración de aficionados y compañeros. En múltiples ocasiones lideró la liga en yardas por pase y fue seleccionado para el Pro Bowl en cuatro oportunidades. Aunque nunca disputó un Super Bowl, su influencia en el juego fue tan significativa que en 1983 fue incluido en el Salón de la Fama del Fútbol Americano Profesional, consolidando su estatus como uno de los mejores de todos los tiempos.
Tras su retiro en 1974, Jurgensen continuó ligado al deporte como analista y comentarista de partidos, compartiendo su conocimiento y pasión con nuevas generaciones de aficionados y manteniendo una presencia constante en la comunidad del fútbol americano durante décadas.
Sonny Jurgensen será recordado por sus logros en el campo, su espíritu competitivo, su ingenio y la conexión que estableció con los fanáticos y sus colegas. Su legado perdurará como el de una de las grandes leyendas del fútbol americano profesional.
