El golfista noruego Per Kjerstad ha revelado una faceta inesperada de su personalidad: una agresividad interna que, según sus propias palabras, lo impulsa en su carrera. En declaraciones recogidas por VG, Kjerstad admitió tener una “agresión” dentro de sí mismo.
Aunque no especificó cómo se manifiesta esta agresividad en el campo, la admisión sugiere una intensidad emocional que podría ser clave para su desempeño competitivo. Esta revelación ofrece una nueva perspectiva sobre la mentalidad de un deportista de élite y cómo maneja la presión y la ambición.
La noticia, publicada originalmente por VG, ha generado interés en el mundo del golf, abriendo un debate sobre el papel de las emociones en el deporte de alto rendimiento.
