Elim Chan, la nueva directora musical de la Sinfónica de San Francisco, llega con hambre de innovación y un mensaje claro: «Quiero que nos vean como cool»
La Sinfónica de San Francisco tiene un nuevo rostro al frente de su programación musical: Elim Chan, la primera mujer en ocupar el puesto de directora musical en los 170 años de historia de la orquesta. Su llegada no solo marca un hito de igualdad en el mundo clásico, sino que también llega acompañada de un discurso fresco, directo y con un objetivo ambicioso: «Quiero hacer que la Sinfónica sea relevante para todos, no solo para los amantes tradicionales de la música clásica», declaró en su primera entrevista oficial.

Chan, de 43 años y con una carrera internacional que la ha llevado a dirigir orquestas como la Filarmónica de Los Ángeles y la Orquesta Sinfónica de la Radio de Berlín, asume el cargo con una propuesta clara: romper barreras generacionales y culturales. En declaraciones exclusivas al *South China Morning Post*, confesó: **»Tengo hambre. Hambre de conectar con nuevas audiencias, de experimentar con repertorios que no siempre se tocan en las salas de concierto y, sobre todo, de demostrar que la música sinfónica puede ser emocionante, inclusiva y, sí, hasta ‘cool'»**. Un mensaje que ya resonó en su primer concierto al frente de la orquesta, donde el público respondió con entusiasmo a un programa que mezclaba clásicos con obras contemporáneas.
La Sinfónica de San Francisco no solo la recibió con los brazos abiertos, sino con un reconocimiento unánime a su liderazgo. «Elim Chan es una directora visionaria que entiende el lenguaje de las nuevas generaciones sin perder la esencia del repertorio clásico», destacó un comunicado oficial de la institución. Su estrategia incluye la creación de programas temáticos que aborden temas sociales actuales —desde la justicia climática hasta la diversidad— y la colaboración con artistas de otros géneros, como el hip-hop o el jazz, para enriquecer la experiencia sinfónica.
El primer desafío ya está superado: según la crítica del *San Francisco Chronicle*, el debut de Chan al frente de la orquesta «encendió el escenario», con una interpretación que combinó rigor técnico y pasión contagiosa. «No fue solo un concierto; fue una declaración de intenciones», escribió el crítico, quien resaltó cómo la directora logró que el público —desde melómanos hasta primeros espectadores— se sintiera parte de la experiencia.
Chan también ha sido clara sobre su filosofía de trabajo: «Invito a todos a entrar con el corazón abierto. La música sinfónica no es un lujo, es un lenguaje universal que puede unir, inspirar y hasta cambiar perspectivas». Una visión que ya ha generado expectativa en la comunidad artística local, donde se espera que su mandato impulse no solo la programación, sino también iniciativas de educación musical accesibles para todos los sectores de la sociedad.
Con un objetivo tan claro como ambicioso —«hacer que la Sinfónica sea tan relevante en 2026 como lo fue en 1956»—, Elim Chan llega para escribir una nueva página en la historia de una de las orquestas más prestigiosas del mundo. Y lo hace con una premisa simple, pero poderosa: «La música clásica no es del pasado; es nuestro presente y futuro».
¿El resultado? Una temporada que promete ser tan innovadora como emocionante, con Chan al timón.

