El fútbol argentino se encuentra conmocionado tras conocerse la sentencia contra Lautaro Iván “Taro” Carrachino, quien fuera una de las mayores promesas de las divisiones inferiores de San Lorenzo. El exjugador, que en su momento llegó a ser comparado con Carlos Tévez por sus condiciones técnicas, recibió una condena a prisión perpetua tras ser hallado culpable de liderar una banda narcocriminal y participar en un homicidio.
El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 de La Matanza determinó la responsabilidad de Carrachino en el crimen de Rubén Oscar López, ocurrido el 26 de enero de 2020 en un monoblock de Ciudad Evita. Según la investigación judicial, el exdeportista irrumpió en el domicilio de la víctima junto a un cómplice, identificado como Christian Daniel “Chucky” Cruz, con el objetivo de tomar posesión del inmueble para instalar un búnker destinado a la venta de estupefacientes.
Durante el proceso judicial, que se extendió a lo largo de tres años, quedó acreditado que el asesinato se cometió mediante el uso de un arma de fuego. A pesar de que Carrachino negó los cargos durante las audiencias, asegurando que se encontraba de vacaciones en la Costa Atlántica al momento del hecho, tres testigos presenciales lo ubicaron en el interior de la vivienda donde ocurrió el crimen.
Por su parte, el cómplice del exjugador, Cruz, también intentó defender su inocencia alegando que se encontraba en otro lugar durante la noche del episodio. Sin embargo, el tribunal desestimó las versiones de ambos imputados, quienes fueron sentenciados por el delito de “homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y por el empleo de arma de fuego”.
La noticia marca un final trágico para quien fue considerado un talento destacado en las categorías formativas del club de Boedo, dejando atrás una carrera deportiva que prometía proyección profesional para sumergirse en el mundo de la criminalidad.















