Los dermatólogos italianos han advertido sobre el aumento de la desinformación médica en línea, especialmente en temas relacionados con la piel, el sol y los tumores. Según el profesor Paolo Broganelli, jefe de dermatología en el Hospital Mauriziano de Turín, hasta ocho de cada diez pacientes buscan información de salud en internet antes de consultar a un especialista, lo que incrementa el riesgo de autodiagnóstico y tratamientos inapropiados.
Un estudio citado por Broganelli analizó 385 publicaciones relacionadas con dermatología en redes sociales y encontró que solo el 35,3% contenía información precisa, mientras que el 44,7% estaba imprecisamente formulado y un 20% era contradictorio o confuso. Además, el contenido inexacto generó mayor interacción que el factual, lo que favorece la difusión de mitos peligrosos.
Entre las falsas creencias más peligrosas identificadas se encuentran: que la psoriasis es contagiosa, que eliminar lunares daña la salud, que las verrugas plantares son peligrosas, que las vacunas causan enfermedades autoinmunes, que el protector solar provoca cáncer de piel y que el acné se debe únicamente a mala higiene. Todas estas afirmaciones son totalmente infundadas y pueden llevar a las personas a evitar medidas preventivas efectivas o a recurrir a alternativas dañinas.
Broganelli también destacó el impacto de los filtros de inteligencia artificial y las aplicaciones de edición de imágenes en las redes sociales, que promueven estándares de belleza irreales y contribuyen a la dismorfia digital, una condición en la que los usuarios desarrollan una percepción distorsionada de su propia apariencia.
Además, se señaló que la desinformación suele minimizar los riesgos de la exposición ultravioleta o promover remedios no probados para lesiones cutáneas sospechosas, lo que puede llevar a diagnósticos tardíos de condiciones graves como el melanoma.
Estas advertencias surgieron durante el 99º Congreso de la Sociedad Italiana de Dermatología y Enfermedades de Transmisión Sexual, donde expertos reunidos en Rimini dedicaron cuatro días a discutir el futuro del sector, incluyendo el papel de la inteligencia artificial en la revolución de los tratamientos dermatológicos.
