El espacio aéreo de El Paso, Texas, fue el escenario de una inusual interrupción esta semana. El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, reveló a través de su cuenta en X que la presencia de drones, presuntamente pertenecientes a cárteles mexicanos, obligó a cerrar el aeropuerto por un periodo de diez días.
Según informó Duffy, la FAA (Administración Federal de Aviación) y el DOW actuaron rápidamente para neutralizar la amenaza. Afortunadamente, la situación se resolvió sin poner en peligro los viajes comerciales, y las restricciones se levantaron, permitiendo que los vuelos se reanudaran con normalidad.
La restricción, que entró en vigor el martes a las 23:30, abarcaba un área de 16 kilómetros alrededor de El Paso y la comunidad de Santa Teresa, Nuevo México. Es importante destacar que el cierre no afectó el espacio aéreo mexicano.
La FAA clasificó la zona como “espacio aéreo de defensa nacional” y advirtió que se podría recurrir al uso de la fuerza letal contra cualquier aeronave que representara una amenaza inminente.
Por su parte, la presidenta de México, en su conferencia matutina, confirmó que el espacio aéreo mexicano no se vio afectado y que la FAA ya había restablecido las operaciones en El Paso. Asimismo, aseguró que se investigará a fondo lo sucedido.
Respecto a la presunta participación de drones de cárteles, la presidenta Sheinbaum indicó que no existe información al respecto y se puso a disposición del gobierno estadounidense para cualquier investigación que deseen realizar.
