Un estudio reciente revela que una dieta rica en alimentos procesados puede acelerar el envejecimiento biológico, incluso en personas que llevan un estilo de vida aparentemente saludable. Según investigaciones lideradas por científicos destacados en el campo del envejecimiento, el consumo excesivo de calorías y la acumulación de grasa visceral están vinculados a un mayor riesgo de deterioro físico y cognitivo.
El autor de la investigación, tras someterse a una prueba de envejecimiento biológico, descubrió que era dos años y dos meses mayor biológicamente de lo esperado, a pesar de hacer ejercicio, no fumar y consumir alcohol solo ocasionalmente. Este resultado lo llevó a investigar durante tres años la relación entre la alimentación y la longevidad, concluyendo que la dieta era el factor principal que influía en su estado de salud.
Entre los hallazgos más destacados, se señala que ingerir un exceso diario de 600 calorías, incluso sin sobrepeso evidente, puede contribuir a la formación de grasa visceral alrededor de órganos como el hígado. Este tipo de grasa está asociada con inflamación crónica, lo que a su vez afecta negativamente a múltiples sistemas del cuerpo y acelera el proceso de envejecimiento.
La investigación subraya la importancia de prestar atención no solo al peso, sino también a la composición corporal y la calidad de la dieta. Los expertos consultados coinciden en que reducir los alimentos ultraprocesados y ajustar la ingesta calórica a las necesidades reales del cuerpo son pasos clave para promover un envejecimiento más saludable.
Estos hallazgos forman parte de un libro próximo a publicarse, titulado The Age Code, en el que se detallan las entrevistas realizadas a cientos de científicos líderes en el estudio del envejecimiento y su relación con la nutrición.
