Con motivo del Día Mundial de la Salud Bucal, celebrado anualmente el 20 de marzo para concienciar sobre la importancia de la higiene bucodental y la prevención de enfermedades, la iniciativa ‘Principles For Oral Health’ organizó este jueves 19 de marzo el webinar internacional “Global Experts take on The Periodontal Disease Crisis” para analizar la realidad de las enfermedades periodontales.
Durante el encuentro, los doctores Mariano Sanz, Elena Figuero (España) e Iain Chapple (Reino Unido) debatieron sobre los aspectos más controvertidos y los retos pendientes en la salud bucal, especialmente en lo que respecta a la salud periodontal y las tendencias en prevención.
El doctor Sanz reflexionó sobre la evolución del enfoque en el tratamiento de las enfermedades periodontales, señalando que, inicialmente, la atención se centraba en tratar la enfermedad establecida, buscando la eficacia de las intervenciones terapéuticas. Recordó que, aunque se daba importancia al control de la placa, esta se consideraba más en relación con el resultado del tratamiento que con la prevención de la enfermedad en sí.
Según Sanz, el cambio de perspectiva se produjo en la década de 1990, cuando se comenzaron a establecer vínculos entre la periodontitis y otras enfermedades sistémicas, lo que llevó a un mayor enfoque en la prevención y su impacto positivo en la salud general. Observó que, anteriormente, muchos pacientes evitaban acudir al dentista o higienista por temor a perder dientes o sufrir problemas de salud menores, una percepción que cambió gracias a los nuevos conocimientos adquiridos.
Iain Chapple destacó que la prevención no es un concepto lineal, sino que existen diferentes tipos: la prevención primordial, que busca detener la aparición de los factores de riesgo; la prevención secundaria, que se centra en evitar la recurrencia de la enfermedad; y la prevención terciaria, que busca prevenir complicaciones y consecuencias sistémicas. También mencionó la prevención cuaternaria, que se refiere a evitar el sobretratamiento y la sobreprescripción.
En cuanto a la prevalencia de la periodontitis, se ha observado un aumento a nivel mundial, pasando del 12,5% en 2011 al 11,2% en 2017, con estimaciones que sugieren que superará el 13% antes de 2013. Sanz atribuye esta tendencia, en parte, a un enfoque centrado en el tratamiento de la enfermedad y al hecho de que la mayoría de los pacientes acuden al profesional cuando la enfermedad ya está avanzada, lo que requiere tratamientos más complejos.
Chapple enfatizó que la periodontitis grave representa una importante carga de enfermedad, con consecuencias económicas y de salud pública significativas, que afectan tanto a nivel poblacional como individual, incluyendo la pérdida de dientes, problemas de fonética, nutrición, autoestima y calidad de vida. Por ello, considera fundamental cambiar el enfoque hacia la prevención, lo que requiere herramientas diagnósticas para la detección temprana y la educación de los profesionales.
Finalmente, Elena Figuero resaltó que el tratamiento de la gingivitis es la mejor estrategia para prevenir la periodontitis, y que el control del biofilm es fundamental, aunque a veces es necesario añadir agentes coadyuvantes, teniendo en cuenta que no todos los antisépticos tienen la misma eficacia. Subrayó que los colutorios con aceites esenciales pueden reducir la placa y la gingivitis, contribuyendo así a la prevención de la periodontitis.
