La energía solar mantiene un crecimiento acelerado, con la Agencia Internacional de Energía prediciendo que el próximo año superará al carbón como la mayor fuente de electricidad a nivel mundial. Detrás de este éxito se encuentra el inventor australiano Martin Green, profesor de la Universidad de Nueva Gales del Sur en Sídney.
El impacto tecnológico de Martin Green
Considerado por algunos como el «padre de la energía solar moderna», Green ha dedicado más de 50 años a la investigación de células solares. Su contribución es fundamental para la industria actual, ya que la tecnología que desarrolló se encuentra presente en nueve de cada diez paneles solares en todo el mundo.
Un hito clave en su trayectoria ocurrió en 1983, cuando lideró el equipo que inventó la célula PERC, una tecnología solar que permite capturar una mayor cantidad de luz solar para transformarla en electricidad.
Dinámicas económicas y caída de costos
La adopción masiva de la energía solar responde a principios económicos de oferta y demanda. Desde finales de la década de 1970, el costo de esta tecnología ha disminuido aproximadamente 400 veces. Este desplome de precios ha sido impulsado por una intensa competencia entre fabricantes chinos, lo que generó un exceso de oferta y permitió que las instalaciones de tecnología verde superaran todas las expectativas.
Reconocimientos institucionales
La relevancia de Green en la transición energética ha sido destacada por figuras prominentes de Australia:
- Alan Finkel, ex científico jefe y principal asesor energético de Australia, señaló que el auge actual no habría sido posible sin Martin Green, afirmando que probablemente ha hecho más que nadie para avanzar en la investigación solar.
- Malcolm Turnbull, ex primer ministro, describió a Green como una de las pocas personas que finalmente hicieron posible la transición hacia las energías renovables.

