¿Cómo logró la ONG italiana CVM que miles de etíopes celebren la fiesta del agua?
La celebración anual de la fiesta del agua en Etiopía, conocida como *Fasika*, se convirtió este año en un símbolo de esperanza y desarrollo comunitario gracias a los proyectos implementados por la organización no gubernamental italiana CVM (Cooperazione e Volontariato per il Mondo). Según informó Vatican News, la intervención de la ONG permitió que miles de personas en zonas rurales accedieran a agua potable por primera vez, transformando una tradición religiosa en un evento de cohesión social.
El acceso al agua fue clave para revivir la festividad, que tradicionalmente se celebraba con procesiones y rituales alrededor de fuentes naturales. «Sin agua, la fiesta no tenía sentido», declaró una fuente local citada por Vatican News. La CVM, en colaboración con autoridades regionales, construyó siete pozos profundos y sistemas de distribución en áreas afectadas por sequías recurrentes. Según datos de la organización, más de 20.000 personas en la región de Tigray ahora disponen de agua segura durante todo el año, un avance que supera las expectativas iniciales.
¿Qué impacto tuvo el proyecto en la comunidad?
El impacto del proyecto trasciende lo material: la fiesta del agua, que este año reunió a más de 50.000 fieles, se convirtió en un espacio de celebración colectiva donde antes predominaban conflictos por el acceso al recurso. «Antes, las familias tenían que caminar horas para conseguir agua», explicó un líder comunitario a Vatican News. «Hoy, los niños pueden jugar, las mujeres ya no pierden tiempo en colas y los ancianos recuperan su dignidad».
La CVM también capacitó a 300 mujeres locales como promotoras de higiene y gestión del agua, un modelo que la organización replicará en otras regiones. Según el informe, el 85% de los hogares beneficiados reportó mejoras en la salud de sus miembros, especialmente en la reducción de enfermedades diarreicas. «Es un cambio generacional», subrayó un técnico de la ONG.
¿Cómo se financió y qué sigue?
El proyecto, valorado en 1,2 millones de euros, fue posible gracias a fondos de la Acción Católica Italiana y donaciones privadas. La CVM planea extender la iniciativa a otras zonas de Etiopía, con un enfoque en sistemas de riego sostenible para garantizar la seguridad alimentaria. «El agua no es solo un derecho, es la base de la paz», afirmó un representante de la organización.
Mientras tanto, las autoridades etíopes destacaron el modelo como ejemplo de cooperación internacional. El gobierno local anunció que integrará las lecciones aprendidas en su Plan Nacional de Agua 2025, priorizando inversiones en infraestructura rural.
¿Por qué este proyecto destaca en la ayuda humanitaria?
Diferentes informes señalan que el enfoque de la CVM —combinar infraestructura con educación comunitaria— es poco común en intervenciones similares. Mientras otras ONG se centran en entregar agua por tiempo limitado, la estrategia de CVM busca sostenibilidad. «No solo damos agua, enseñamos a gestionarla», explicó un coordinador de la organización. Este modelo ha sido citado por la ONU como caso de estudio para programas en África Oriental.

La fiesta del agua en Etiopía, ahora revitalizada, refleja cómo proyectos integrales pueden transformar tradiciones en motores de desarrollo. Según Vatican News, la celebración de este año fue la primera en décadas donde no hubo reportes de tensiones por el acceso al agua, un logro que la CVM atribuye a su enfoque participativo.
