Soul Machines, la empresa neozelandesa de avatares de IA, entra en receivership con una deuda de 19,6 millones de dólares
Soul Machines, la firma fundada en Auckland especializada en la creación de personas virtuales impulsadas por inteligencia artificial para servicios de atención al cliente, ha colapsado financieramente. Según el primer informe de los administradores, la compañía adeuda al menos 19,6 millones de dólares.
El proceso de receivership voluntaria se inició el 5 de febrero, fecha en la que Leon Bowker y Luke Norman, de KPMG, fueron nombrados administradores y receptores. En ese mismo momento, la empresa publicó un aviso en su sitio web informando que no estaban en posición de brindar sus servicios habituales hasta nuevo aviso; servicios que, al 11 de abril, permanecen fuera de línea.
Detalle de las obligaciones financieras
El reporte de KPMG desglosa las responsabilidades financieras de Soul Machines de la siguiente manera:
- Al menos 11,4 millones de dólares adeudados a acreedores garantizados.
- Al menos 7,8 millones de dólares adeudados a acreedores no garantizados.
- 360.000 dólares a acreedores preferentes, cifra que incluye salarios pendientes del personal.
El informe menciona a Bartok International como accionista mayoritario, aunque no detalla otros acreedores. Por su parte, KPMG ha omitido las cifras de efectivo en banco y la valoración de la propiedad intelectual mientras continúa el proceso de búsqueda de un comprador para el negocio y sus activos.
Un declive marcado por la pérdida de clientes y capital
Desde su fundación en 2016, Soul Machines había logrado recaudar aproximadamente 225 millones de dólares (más de 135 millones de dólares estadounidenses) en capital de riesgo. Sin embargo, la empresa enfrentó dificultades financieras significativas; cuentas presentadas en el Reino Unido mostraron flujos de efectivo netos negativos de 38,1 millones de dólares para el año que finalizó el 31 de marzo de 2023. Posteriormente, la firma fue dada de baja en el Reino Unido en septiembre de 2024.
La crisis se vio agravada por la salida de clientes clave. Mercedes-Benz, uno de sus principales clientes, vendió la mayor parte de su participación y abandonó la tecnología de Soul Machines para julio de 2024. De igual manera, ANZ y Air Fresh Zealand desistieron del uso de sus servicios. Incluso la Policía de Nueva Zelanda, que probó un oficial virtual llamado «Ella», no pasó de la fase de piloto.
Impacto en la fuerza laboral
La contracción de la empresa se reflejó en su plantilla. Según datos de LinkedIn Premium, la cantidad de empleados cayó de 253 en julio de 2023 a 70 en julio de 2024. Inmediatamente antes de entrar en receivership, la empresa contaba con 45 empleados, de los cuales 15 se encontraban en Nueva Zelanda.
