Un hallazgo reciente desafía el principio establecido de la síntesis de ADN, que ha dominado los libros de texto de biología durante décadas. Un equipo de investigadores de la Universidad de Stanford descubrió una enzima bacteriana capaz de sintetizar ADN utilizando una estructura proteica como molde, en lugar de depender de una cadena de ADN o ARN.
En la síntesis convencional de ADN, una polimerasa lee una cadena de ADN o ARN como molde y une bases nitrogenadas complementarias para formar una nueva hebra. Este mismo principio se aplica en la transcripción inversa, donde el ARN sirve como molde para producir ADN.
Sin embargo, al analizar los mecanismos de defensa de bacterias contra virus (fagos), el equipo identificó el sistema DRT3, que se desvía de esta regla establecida. DRT3 es un complejo formado por dos tipos de transcriptasas inversas y una molécula de ARN. Una de estas enzimas sintetiza ADN de cadena simple utilizando ARN como molde, siguiendo el proceso convencional.
La otra enzima, denominada Drt3b, funciona de manera distinta: utiliza aminoácidos presentes en su sitio activo como si fueran un molde de ARN para dirigir la síntesis de una hebra de ADN. En este caso, la estructura proteica en sí misma actúa como el plano para la producción de ADN.
Los investigadores señalaron que, dado que el sistema DRT3 se encuentra en diversas bacterias, este nuevo mecanismo de síntesis de ADN podría ser un proceso común más que una excepción rara. Aunque aún no se ha revelado exactamente cómo DRT3 inhibe a los bacteriófagos, su descubrimiento abre nuevas posibilidades en biotecnología, potencialmente comparable al impacto de sistemas como CRISPR, que también se originó en mecanismos de defensa bacteriana.
