La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos aprobó este lunes el modelo 737-7 de Boeing tras un riguroso proceso de certificación que duró años, allanando el camino para que Southwest Airlines reciba los primeros ejemplares de este avión de pasillo único de gran autonomía.
La Administración Federal de Aviación (FAA) concedió el lunes un certificado de tipo modificado para el nuevo avión 737-7 de Boeing, otorgando al fabricante estadounidense la autorización oficial para comercializar la versión más pequeña de su familia de aviones de pasillo único, según informaron las agencias y la propia compañía. La aprobación representa un hito crucial para el planemaker tras un periodo prolongado de escrutinio normativo y desafíos operativos que se extendieron por casi una década de revisiones.
Un proceso de certificación marcado por exigencias de seguridad
El camino hacia la certificación del 737 MAX 7 estuvo condicionado por normativas de seguridad mucho más estrictas implementadas tras dos accidentes mortales ocurridos en 2018 y 2019, así como por una mayor supervisión de los sistemas de producción de la compañía a raíz de un incidente de despresurización ocurrido en enero de 2024 en un MAX 9 operado por Alaska Airlines.
Para cumplir con los estándares actuales, la autoridad aeronáutica exigió a Boeing integrar modificaciones significativas antes de dar luz verde a la aeronave. Entre las mejoras incorporadas destacan actualizaciones en el software de control de vuelo, un sistema revisado de alerta para la tripulación y un rediseño completo del sistema de antihuielo para los motores, destinado a prevenir posibles sobrecalentamientos detectados durante las pruebas de vuelo.
Stephanie Pope, presidenta y consejera delegada de Boeing Commercial Airplanes, a través de Boeing Newsroom, declaró que esa importante certificación valida el rigor de su avión y reconoce la determinación y la resiliencia de su equipo de desarrollo del 737 MAX development team.
Stephanie Pope añadió en un comunicado difundido por la división comercial de la empresa que el personal de ingeniería y pruebas soportó retos complejos, incluyendo las complicaciones derivadas de la pandemia global y la transición hacia nuevos protocolos de certificación exigidos por los reguladores.
Capacidad técnica y el papel de Southwest Airlines como aerolínea lanzadora
El modelo 737-7 está configurado para albergar entre 135 y 160 pasajeros en una distribución de dos clases, aunque su diseño admite hasta 172 asientos en configuraciones de alta densidad.

Esta combinación de menor capacidad con un rango de alcance superior permite a las aerolíneas operar rutas largas pero con menor demanda de pasajeros —las denominadas rutas finas— que no resultan rentables para aeronaves de fuselaje ancho más grandes. Además, la compañía sostiene que el avión reduce el consumo de combustible y las emisiones de dióxido de carbono en un 20%, recortando a la mitad su huella acústica frente a los aparatos de generaciones anteriores a los que reemplaza.
La aerolínea con sede en Dallas, Southwest Airlines, figura como la principal compradora de lanzamiento para este modelo. Representantes de la aerolínea confirmaron que planean incorporar la aeronave a sus operaciones comerciales en los próximos meses, una vez se concrete la entrega física del primer aparato y se completen las configuraciones interiores requeridas.
Próximos pasos para el modelo MAX 10 y la producción en las plantas de Boeing
La luz verde otorgada al modelo más pequeño de la familia abre de inmediato las expectativas sobre el destino de la variante de mayor tamaño. Funcionarios de la agencia reguladora señalaron recientemente que la certificación de la versión MAX 10 podría producirse a corto plazo, dado que comparte gran parte de las modificaciones técnicas introducidas en el 737-7.

