Un conductor de fuga encubierto cumplió 18 meses de prisión por su participación en el asalto a una sucursal de Noel Leeming en Nueva Zelanda, según confirmó este martes un tribunal local. La sentencia, dictada por el juez de la Corte de Distrito de Auckland, refleja el papel clave que desempeñó el acusado en la planificación y ejecución del robo, donde se sustrajeron más de NZ$1 millón en efectivo y mercancías.
¿Cómo contribuyó el acusado a la planificación del asalto?
Según el veredicto judicial, el hombre —identificado como Mark Anthony Smith— actuó como conductor de fuga disfrazado, pero su conocimiento previo de los detalles operativos del negocio permitió a los ladrones ejecutar el atraco con mayor precisión. «Él sabía exactamente qué estaba pasando», declaró el juez, citando testimonios de la policía que confirmaron su participación activa en la logística del crimen.
Las autoridades neozelandesas detallaron que Smith proporcionó información clave sobre horarios de apertura, flujos de clientes y rutas de escape, lo que redujo los riesgos para los asaltantes. Su rol no se limitó a manejar el vehículo: según el fiscal, David Beattie, también coordinó con los cómplices para asegurar que el efectivo y los productos robados —incluyendo joyería y electrónicos— fueran transportados de manera segura a un lugar predeterminado.
¿Qué impacto tuvo el robo en Noel Leeming?
El asalto, ocurrido en marzo de 2022 en una sucursal de la cadena Noel Leeming en la región de Waikato, generó pérdidas superiores a los NZ$1.2 millones, según informes internos de la empresa citados por la policía. La compañía, especializada en retail de joyería y electrónicos, enfrentó interrupciones operativas y costos adicionales por la reposición de stock y la revisión de protocolos de seguridad.

En declaraciones a NZ Herald, un portavoz de Noel Leeming confirmó que el incidente impulsó una revisión integral de sus sistemas de vigilancia y control de acceso, con inversiones en tecnología de reconocimiento facial y cámaras de alta definición en sus sucursales más vulnerables. «Este tipo de robos afecta no solo las finanzas, sino también la confianza de los clientes», señaló la fuente, destacando que la empresa ha reforzado su colaboración con las fuerzas de seguridad para prevenir nuevos casos.
¿Qué dice la ley neozelandesa sobre la participación en robos armados?
Bajo el Código Penal de Nueva Zelanda (Sección 198), la participación en un robo con violencia o intimidación puede acarrear penas de prisión de hasta 14 años. Sin embargo, en este caso, el juez aplicó una sentencia reducida al considerar la colaboración del acusado con las autoridades durante la investigación, según explicó el abogado defensor, Grant Illingworth.

Illingworth argumentó que Smith no portó armas durante el asalto y que su papel fue «técnico». No obstante, el tribunal desestimó este argumento, subrayando que su conocimiento previo del objetivo y su participación en la logística lo convertían en un cómplice esencial. «La justicia no puede ignorar el nivel de planificación que demostró», sentenció el juez.
¿Qué sigue para los implicados en el caso?
Hasta el momento, las autoridades neozelandesas han identificado a tres personas más como sospechosas en el asalto, aunque ninguna ha sido formalmente acusada. Según fuentes policiales, las investigaciones continúan para determinar si existen vínculos con redes criminales organizadas en la región.
Mientras tanto, Noel Leeming ha anunciado que presentará una denuncia civil contra los responsables del robo para recuperar las pérdidas económicas. La empresa también ha iniciado un fondo de compensación para clientes afectados por la interrupción del servicio durante los días siguientes al incidente.
