Legisladores de Illinois buscan frenar estafas de «cazadores de tormentas» tras daños por tornados
Tras los recientes tornados que afectaron a Illinois, legisladores estatales impulsan una iniciativa para regular la actividad de contratistas que aprovechan emergencias climáticas para engañar a propietarios de viviendas. El proyecto busca modificar las condiciones en las que estos trabajadores pueden ofrecer servicios de reparación, especialmente en momentos de vulnerabilidad para las familias afectadas.
La propuesta, que avanza en el Senado estatal, establecería restricciones claras sobre cuándo y cómo los contratistas pueden contactar a posibles clientes tras un desastre natural. Según el texto, se prohibiría la oferta de servicios de reparación o remodelación durante el evento que causó los daños, mientras los servicios de emergencia estén presentes en el lugar, o entre las 7:00 p.m. Y las 8:00 a.m.
Además, durante las primeras 72 horas posteriores a la declaración oficial de desastre, los contratistas no podrían iniciar contacto presencial con los propietarios para ofrecer sus servicios, a menos que sean estos últimos quienes busquen activamente la contratación. El objetivo es evitar que las víctimas, en situaciones de estrés y urgencia, tomen decisiones apresuradas que puedan derivar en estafas.

Los casos de «cazadores de tormentas» —contratistas que aparecen tras eventos climáticos extremos prometiendo soluciones rápidas— han aumentado en los últimos años. Muchos exigen pagos por adelantado y luego desaparecen sin realizar el trabajo, o cobran por reparaciones que no están cubiertas por los seguros. Autoridades locales recomiendan a los afectados verificar la reputación de los contratistas, consultar con sus aseguradoras y evitar transacciones en efectivo o con métodos de pago no rastreables.
La temporada de tornados en Illinois, que se extiende principalmente entre abril y junio, suele dejar cientos de viviendas dañadas. Este año, los siete tornados registrados en el condado de McLean el pasado 17 de abril han reavivado el debate sobre la necesidad de proteger a los ciudadanos de prácticas abusivas en momentos de crisis.
Mientras la iniciativa avanza en el Capitolio estatal, organizaciones de defensa al consumidor han celebrado la medida, aunque advierten que su efectividad dependerá de una aplicación rigurosa. «Es un paso importante, pero también necesitamos campañas de educación para que la gente sepa cómo identificar señales de alerta», señaló un portavoz de una asociación local, quien prefirió no ser citado.
El proyecto de ley, que ya superó su primer obstáculo en el Comité de Seguros del Senado, podría ser votado en el pleno en las próximas semanas. De aprobarse, Illinois se sumaría a otros estados que han endurecido las normas contra este tipo de estafas, como Texas y Florida, donde leyes similares han reducido los casos reportados en un 30% desde su implementación.
