Prometedor tratamiento con células madre para la espina bífida en fetos
Un ensayo clínico en fase 1 ha demostrado que la combinación de terapia con células madre y cirugía fetal estándar es un enfoque seguro para tratar el mielomeningocele, una forma grave de espina bífida. Este es el primer estudio en utilizar células madre vivas directamente en la columna vertebral de un feto, según publica la revista The Lancet.
La espina bífida es una malformación congénita que ocurre cuando la médula espinal no se desarrolla completamente, pudiendo causar parálisis, dificultades para caminar y problemas de control de la vejiga y los intestinos.
El estudio, liderado por la Universidad de California (EE. UU.), indica que la terapia con células madre, administrada junto con la cirugía prenatal estándar para el mielomeningocele, no interfiere con los beneficios de la cirugía fetal y no presenta efectos adversos relacionados con las células.
Actualmente, se está llevando a cabo la fase 1/2 del estudio para evaluar la seguridad a largo plazo y la eficacia preliminar de este tratamiento. Los tratamientos actuales se centran en la cirugía durante el embarazo para cerrar la abertura en la columna vertebral, aunque no siempre previenen todos los problemas neurológicos.
En el ensayo, seis embarazadas con fetos diagnosticados con espina bífida recibieron células madre mesenquimales derivadas de la placenta (PMSC) sobre la médula espinal expuesta durante la cirugía fetal. Las PMSC son conocidas por sus propiedades antiinflamatorias, su capacidad para promover la curación y proteger el tejido nervioso.
Los bebés, nacidos entre julio de 2021 y diciembre de 2022, mostraron reparaciones espinales intactas, sin signos de infección, complicaciones en la cicatrización o crecimiento anormal de tejido. Las resonancias magnéticas posteriores al nacimiento revelaron que las anomalías cerebrales asociadas a la espina bífida, conocidas como hernia del rombencéfalo, se habían revertido en todos los casos.
Los niños serán seguidos de cerca hasta los seis años para confirmar la seguridad a largo plazo del tratamiento y evaluar su impacto en la movilidad, la salud y la calidad de vida. Los investigadores esperan que esta terapia con células madre se convierta en un estándar seguro para la reparación fetal de la espina bífida, ofreciendo una nueva esperanza a las familias afectadas por esta condición a nivel mundial.
Este enfoque, al intervenir en las primeras etapas del desarrollo, podría modificar positivamente la salud a lo largo de la vida, reduciendo la discapacidad crónica y su impacto social y económico.
Los resultados representan un avance significativo en el tratamiento con células madre intrauterinas para malformaciones congénitas, abriendo la puerta a futuras investigaciones sobre el uso de células madre en la cirugía fetal para otras afecciones.
EFE
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