Las «Brujas de Eastwick» cumplen 40 años: así lucen hoy sus protagonistas, que parecen no envejecer
Hace cuatro décadas, el cine nos regaló una de esas películas que se convierten en íconos instantáneos. Las Brujas de Eastwick (1987), dirigida por George Miller, no solo cautivó por su mezcla de fantasía, humor negro y drama, sino por un reparto que, incluso hoy, parece sacado de un hechizo de eterna juventud. Cher, Susan Sarandon, Michelle Pfeiffer y Jack Nicholson crearon una química tan poderosa que, al mirar atrás, cuesta creer que ya han pasado 40 años. ¿El secreto? Según quienes las conocen, «quizás sigan practicando magia, porque no envejecen».

Cher: la diva que desafía el tiempo
A sus 80 años, Cher sigue siendo un huracán en la industria del entretenimiento. En 1987, con 41 años, el director George Miller dudaba de que pudiera encajar en el papel de Alexandra Medford, una de las tres brujas de Eastwick. Sin embargo, su interpretación no solo convenció, sino que se convirtió en una de las más memorables de su carrera, junto a su papel oscarizado en Hechizo de luna (1987). «Jack Nicholson fue un compañero de reparto increíble», recordaría años después. «La atmósfera en el set era de las más divertidas que he vivido».

Hoy, Cher sigue rompiendo moldes. Su relación con el productor Alexander «AE» Edwards, 40 años menor que ella, ha sido tema de conversación en los medios, pero la artista prefiere centrarse en su música y en su legado. «Sigo aquí, haciendo lo que amo, y eso es lo que importa», suele decir. Su energía parece inagotable, como si el tiempo no pasara para ella.
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Susan Sarandon: la bruja que nunca dejó de brillar
Al igual que Cher, Susan Sarandon tenía 41 años cuando interpretó a Jane Spofford, la más reservada del trío. Su actuación, llena de matices, demostró por qué es una de las actrices más respetadas de Hollywood. Aunque en los últimos años ha reducido su presencia en la gran pantalla, su influencia sigue siendo enorme. «Susan siempre tuvo una elegancia natural», comentan quienes trabajaron con ella en el filme. «Era la calma en medio del caos».
Hoy, Sarandon sigue siendo un referente de estilo y activismo. Aunque ya no es tan frecuente verla en estrenos, su legado en el cine —y en Las Brujas de Eastwick— permanece intacto.
Michelle Pfeiffer: la más joven del grupo, pero con una madurez excepcional
En 1987, Michelle Pfeiffer tenía solo 29 años, pero su interpretación de Sukie Ridgemont demostró una profundidad que sorprendió a todos. «Fue como una escuela intensiva de actuación», confesó años después. «Trabajar con Cher, Susan y Jack Nicholson fue una experiencia que me marcó para siempre». De hecho, Nicholson quedó tan impresionado con su profesionalismo que le regaló un reloj como símbolo de reconocimiento. «Era la más preparada del reparto», solía decir.
Hoy, Pfeiffer sigue siendo una de las actrices más admiradas de Hollywood. Aunque ha explorado otros géneros, su papel en Las Brujas de Eastwick sigue siendo uno de los más queridos por sus fans. «Ese filme fue especial porque nos unió como un verdadero aquelarre», bromea en entrevistas recientes.

Jack Nicholson: el hechizo que nunca se rompió
No se puede hablar de Las Brujas de Eastwick sin mencionar a Jack Nicholson en el papel de Daryl Van Horne, el misterioso millonario que llega a la ciudad para trastocar la vida de las tres protagonistas. Su carisma y magnetismo en pantalla fueron tan poderosos que, incluso hoy, sigue siendo recordado como uno de los «villanos» más seductores del cine. «Era imposible no enamorarse de él en ese papel», admiten sus fans.
Aunque Nicholson se retiró de la actuación en 2010, su legado sigue vivo. En una entrevista reciente, Cher recordó lo especial que fue trabajar con él: «Jack tenía esa capacidad de hacerte sentir como si fueras la única persona en el set. Era magia pura».
Un filme que sigue siendo relevante
Más allá de su trama fantástica, Las Brujas de Eastwick es una película sobre la sororidad, la independencia femenina y la lucha contra las expectativas sociales. «Es una historia sobre mujeres que deciden vivir como quieren, sin importar lo que opine el mundo», explica la crítica de cine Anna Smith. «Y eso, 40 años después, sigue siendo revolucionario».
El filme también marcó un antes y después en la carrera de sus protagonistas. Para Cher, fue la confirmación de que podía brillar tanto en la música como en el cine. Para Sarandon y Pfeiffer, fue la oportunidad de demostrar su versatilidad. Y para Nicholson, fue otro capítulo en su leyenda como uno de los actores más carismáticos de Hollywood.
Hoy, al mirar atrás, es imposible no preguntarse: ¿será que estas cuatro estrellas realmente hicieron un pacto con la eternidad? Porque, a juzgar por cómo lucen y cómo siguen dominando la escena cultural, parece que el hechizo nunca se rompió.
40 years later and the Witches of Eastwick still cast a spell. 🧙♀️✨ pic.twitter.com/XXXXXXX
— Film History (@FilmHistory) April 27, 2026
