Un análisis de 55 estudios publicado en la revista «Frontiers in Nutrition» confirma que el consumo de té verde puede reducir los niveles de colesterol LDL, conocido como el «colesterol malo», en aproximadamente 5,8 mg/dl en promedio. Este efecto es particularmente notable en personas con valores elevados de LDL.
Además, el estudio observó una disminución significativa del colesterol total, que descendió alrededor de 7,6 mg/dl, mientras que el colesterol HDL, considerado «bueno», mostró un leve aumento. Estas modificaciones en el perfil lipídico contribuyen positivamente a la salud cardiovascular al influir en el riesgo de acumulación de placas en las arterias.
Los investigadores también identificaron beneficios moderados en otros marcadores metabólicos: el té verde se asoció con una ligera reducción del glucosa en ayunas y del valor de HbA1c, así como con una disminución del presión arterial diastólica. Aunque estos efectos son menos pronunciados que los observados en el colesterol, su combinación puede tener un impacto acumulativo beneficioso para la prevención de enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos.

