El capitán del equipo de Test de Inglaterra, Ben Stokes, ha generado un amplio debate tras revelar una apariencia facial notablemente alterada y un físico más delgado en un video promocional de los nuevos uniformes del equipo. Esta transformación se observa varios meses después de que el jugador de 34 años se sometiera a una cirugía reconstructiva mayor tras sufrir una fractura facial grave.
Según la información disponible, la lesión ocurrió durante una sesión de entrenamiento con su club de condado, Durham County Cricket Club, cuando una pelota de cricket lo golpeó directamente en el rostro, provocando una fractura en el pómulo. Este tipo de lesiones faciales, especialmente en la región orbital y del pómulo, se consideran serias y suelen requerir intervención quirúrgica para restaurar tanto la función como la apariencia. En muchos casos, los cirujanos utilizan placas o tornillos de titanio para estabilizar la estructura ósea.
Los expertos médicos explican que, después de una reconstrucción facial, es común que los pacientes experimenten hinchazón e inflamación durante el proceso de curación, cambios en la simetría facial, pérdida temporal de peso debido a la reducción de la actividad o cambios en la dieta, y atrofia muscular por el movimiento limitado. Estos factores pueden hacer que incluso personas conocidas aparezcan «irreconocibles» durante un período. En el caso de atletas como Stokes, cuya condición física óptima es esencial, la fase de recuperación también puede implicar un físico más delgado debido a las fluctuaciones en la intensidad del entrenamiento.

